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El Yo del apego

El Yo del apego

El Yo del apego, que se aferra al dinero, a las cosas, a las personas y al pasado, y el desprendimiento que nace cuando muere — en sus propias palabras, de los cincuenta y dos libros

50 pasajes 20 libros 11 prácticas 7 conferencias 14 secciones 5 partes

El mapa

Cinco partes: el Yo que se aferra a la vida, el aferrarse a lo «mío», la búsqueda de seguridad, el trabajo sobre él y la iluminación sin ataduras

Toca una parte para ir a ella. Debajo, una mano cerrada que sujeta una casa, una moneda y un corazón, junto a una mano abierta que deja caer una hoja; el pie son sus propias palabras, del pasaje al que lleva.

El camino de la obra: cinco partes, con los pasajes y las prácticas de cada una, y una figura de su enseñanzaEse Yo que se aferra en la vidaprimera parte · 7 pasajes · 1 prácticaAferrarse a lo “Mío” a “Mí”segunda parte · 10 pasajes · 2 prácticasComo buscando seguridadtercera parte · 14 pasajes · 2 prácticasDesintegra los Yoes deltemor y del apegocuarta parte · 13 pasajes · 6 prácticasIluminación sinatadurasquinta parte · 6 pasajes · 0 prácticasLA MANO QUE NO SUELTA…una mano que retiene algoy no lo sueltaEl Misterio del Áureo Florecer, 1971

Cada palabra aquí es suya, en el castellano en que él la escribió o la dijo. Nada se ha parafraseado, unido ni mejorado, y nada suyo se ha vertido de vuelta desde el inglés; sólo una línea citada, la segunda, que no se halla en ningún texto castellano, va traducida del inglés, en cursiva y señalada. Cada pasaje se buscó en su libro original y se copió de allí, y lleva el libro y el párrafo, o la página, de donde salió y, cuando él hablaba en lugar de escribir, el nombre de la conferencia, de modo que todo lo que hay en esta página puede volver a encontrarse en su fuente.

La primera parte es el Yo que se aferra a la vida: el aferrarse al Ego, a sí mismo y a la vida misma, y el apego que ata aun por la felicidad y el conocimiento y que deja a uno atado a los sentidos: «No tienen ganas de verdad de autoconocerse, de saber algo sobre su IDENTIDAD PSICOLÓGICA.» «…no es posible transformar cosa alguna en nosotros si seguimos apegados al mundo de los cinco sentidos.»

La segunda parte es el aferrarse a lo «mío»: mi casa, mi dinero, mis conocimientos, los objetos que las gentes agarran en un incendio, los sufrimientos que no quieren soltar y los poderes y virtudes a que puede apegarse un iniciado: «Uno no puede cambiar si se aferra a eso que dice: "Mi casa". "Mi dinero". "Mis propiedades".» «La gente adora sus propios dolores, sus sufrimientos.»

La tercera parte es el apego como búsqueda de seguridad: los temerosos que se apegan al marido, a la mujer, a los hijos y al dinero, el miedo de perder a un ser querido, el apego a los ayeres y los que se pegan demasiado al mundo para dejarlo: «La gente internamente pobre vive de temor en temor» «Necesitamos crucificar todos los afectos humanos.»

La cuarta parte es el trabajo sobre él: observar las cosas sin identificación, hallar nuestra justa relación con el dinero, descubrir al Yo del apego y al Yo del temor detrás de una pérdida, y la muerte de los apegos que atan a la Tierra: «…comprende uno que, el dinero es pasajero, que las cosas materiales son vanas e ilusorias» «Si no tuvieran el Yo del apego de las cosas, tampoco al dinero, perdería esos 50.000 pesos y quedaría riendo, no sufriría...»

La última parte es lo que nace en su lugar: la iluminación sin ataduras, la libertad frente al intelecto que ase, y el vacío como estado de desprendimiento: «…iluminación sin ataduras, vacío iluminador.» «No existe mayor placer que aquel de sentirse el alma desprendida del cuerpo, de los afectos y de la mente.»

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Primera parte — Ese Yo que se aferra en la vida

4 pasajes · 1 práctica

IAgarradas al Ego, al Yo, al sí mismo

El Yo que se aferra a la vida se pone delante del lector como algo que hay que conocer, mientras la mayoría vive encerrada en la mente, agarrada al Ego, sin ganas de conocerse. Quienes viven muy apegados a sí mismos no disolverán el yo pluralizado, y el apego a la vida se nombra como causa del nacimiento.

Quien quiera disolver el yo pluralizado debe dejar el amor propio y la sobre-estimación de sí mismo. Quienes viven muy apegados de si mismos, quienes se quieren demasiado a si mismos, jamás podrán disolver el yo pluralizado.

El Collar del Buddha, 1967 también en La vanidad es la viva manifestación del amor propio

9 – Upadana: esta causa creadora del nacimiento es el apego a la vida.

Para los Pocos traducido del inglés

Una práctica

Ha llegado el instante de que nosotros nos esforcemos por saber algo de nosotros mismos, por saber algo de eso que cargamos dentro, de ese Yo que grita, de ese Yo que se aferra en la vida.

El Quinto Evangelio «La Organización de nuestro Mundo Interior»

Desgraciadamente las gentes están autoencerradas dentro de la rigidez de sus mentes, agarradas al Ego, al Yo, al sí mismo. No tienen ganas de verdad de autoconocerse, de saber algo sobre su IDENTIDAD PSICOLÓGICA. Somos totalmente ignorantes, pero no sabemos que lo somos; parafraseando a Sócrates diría: “No solamente no sabemos, sino que además, ni siquiera sabemos que no sabemos”...

El Quinto Evangelio «La Organización de nuestro Mundo Interior»

3 pasajes

IIMediante el apego a la felicidad y al conocimiento

En el Gita, hasta el luminoso Sattva ata al ser encarnado mediante el apego, y Rayas es la fuente del deseo y del apego que lo ata a la acción. Nada puede transformarse dentro mientras uno sigue apegado al mundo de los cinco sentidos.

"De ellos, el SATTVA que es puro, luminoso y bueno, ata al ser encarnado!, ¡Oh impecable!, mediante el apego a la felicidad y al conocimiento".

Tratado Esotérico de Astrología Hermética, 1967 también en ¿Y qué diremos de la pereza?

"¡Oh KOUNTREYA!, sabe que RAYAS es de naturaleza pasional y es la fuente del DESEO y del apego; esta GUNA ata fuertemente al ser encarnado a la acción".

Tratado Esotérico de Astrología Hermética, 1967 también en Desire and Will, ¿Y qué diremos de la pereza?

La vida son nuestras impresiones y éstas pueden ser transformadas. Necesitamos aprender a transformar nuestras impresiones, empero, no es posible transformar cosa alguna en nosotros si seguimos apegados al mundo de los cinco sentidos.

La Revolución de la Dialéctica pág. 159 también en La Transformación de las Impresiones

Segunda parte — Aferrarse a lo “Mío” a “Mí”

4 pasajes

ISe apegan a eso que no tiene la menor importancia

Quien se aferra a «mi casa», «mi dinero» y «mis conocimientos» no puede cambiar ni ver su propia miseria interior. En un incendio o un naufragio las gentes se apoderan de cosas sin valor y se sienten en ellas, y él pregunta por qué habríamos de apegarnos a unos muebles.

Uno no puede cambiar si se aferra a eso que dice: "Mi casa". "Mi dinero". "Mis propiedades". "Mi empleo". "Mis virtudes". "Mis capacidades intelectuales". "Mis capacidades artísticas". "Mis conocimientos". "Mi prestigio", etc., etc., etc.

Tratado de Psicología Revolucionaria, 1975

Eso de aferrarse a lo "Mío" a "Mí", es mas que suficiente como para impedir reconocer nuestra propia nadidad y miseria interior.

Tratado de Psicología Revolucionaria, 1975

Uno se asombra ante el espectáculo de un incendio o de un naufragio; entonces las gentes desesperadas se apoderan muchas veces de cosas que dan risa; cosas sin importancia. ¡Pobres gentes!, Se sienten en esas cosas, descansan en tonterías, se apegan a eso que no tiene la menor importancia.

Tratado de Psicología Revolucionaria, 1975 también en La Codicia

¿Y si los muebles se pierden? ¡Se perdieron!, ¿y qué? ¡Más se perdió en el Diluvio! ¿Por qué nos vamos a apegar a unos muebles? Después, pasó el problema, por allí quedamos viviendo, en algún lugar, y el problema quedó atrás en el tiempo. ¿Qué se hizo del problema?

El Quinto Evangelio «El Falso Mundo de las Apariencias»

3 pasajes

IITodo el mundo está prendido a sus queridos sufrimientos

La gente dejaría antes las fiestas, el cine y el alcohol que sus propios dolores. Prendidos al falso sentimiento del Yo, guardan sus sufrimientos como guardan las fotografías de sí mismos.

Claro que la gente quiere mucho a ese tipo de sufrimientos, y todo sacrificarían menos eso. Una persona puede darse el lujo de sacrificar una pachanga, de no ir a ella; o sacrificar una película, no ir a ella, etc., pero lo que no sacrificaría nadie tan fácilmente serían sus sufrimientos, los quieren demasiado. Todo el mundo está prendido a sus queridos sufrimientos.

El Quinto Evangelio «La Razón de Ser de la Justicia Objetiva» también en Entropy and Sacrifice, El Dolor

Todos en el fondo, aquí, de nuestro corazón, tenemos siempre el Sentimiento de sí mismos. Mas conviene saber si este sentimiento es correcto o equivocado; es necesario, pues, entender lo que es este Sentimiento del Yo. Ante todo, urge entender, que las gentes estarían dispuestas a abandonar el alcohol, el cine, el cigarrillo, las pachangas, etc., menos sus propios sufrimientos. La gente adora sus propios dolores, sus sufrimientos. Se despegarían más fácilmente de un rato de alegría que de sus propios sufrimientos;

El Quinto Evangelio «Psicología Gnóstica de los Falsos Sentimientos» también en El Dolor

Hay personas que no son capaces de despegarse del Falso Sentimiento del Yo jamás. Tienen una serie de fotografías sobre sí mismas que no abandonarían por nada de la vida, ni por todos los tesoros del mundo. Gozan con sus dolores y renunciar a ellos sería peor que la muerte misma. Las gentes viven quejándose y gozan de las quejas, y nunca abandonarían sus dolores...

El Quinto Evangelio «Psicología Gnóstica de los Falsos Sentimientos»

3 pasajes · 2 prácticas

IIIAquellos iniciados que se apegan a los poderes mágicos

El apego puede prenderse incluso de los poderes ocultos y de las cualidades que da el conocimiento directo. El discípulo ha de vivir como quien no los tiene, porque los iniciados apegados a ellos se salen de la humildad y caen.

Una práctica

Tercera, de los mismos poderes ocultos; teniéndolos en abundancia, sed como quien no los tiene. Cuarta, despégate de ti mismo; convéncete de que, por muy exaltado y grandioso que sea tu Dios interno, tú no eres más que la sombra de tu Dios, una sombra pecadora que debe ser aniquilada. La quinta es resolverte a morir. No aspires a inmortalizar tu yo. Resuélvete a morir totalmente porque no eres sino una pobre sombra pecadora. Entonces te perderás en tu Dios interno y sólo quedará morando dentro de tu alma Cristificada, el hijo del hombre.

El Mensaje de Acuario, 1960 también en El Cristo Íntimo

Aquellos iniciados que se apegan a los poderes mágicos se salen de la humildad y de la nada y caen en el abismo de perdición.

El Mensaje de Acuario, 1960

Una práctica

El conocimiento directo nos da bellísimas cualidades, pero quien marcha por el camino directo no debe apegarse a tales virtudes.

Magia de las Runas, 1969

Tercera parte — Como buscando seguridad

3 pasajes

ISe apega a ella en busca de seguridad

El miedo hace que el niño se apegue a su madre y el esposo a su esposa, y la gente internamente pobre se apega al marido, a la mujer y a los hijos. El viejo temeroso se aferra con ansia al dinero, a las tradiciones y a los recuerdos, como buscando seguridad.

El niño atemorizado busca a su querida madrecita y se apega a ella en busca de seguridad. El esposo atemorizado se apega a su esposa y siente que la ama mucho más. La esposa atemorizada busca a su marido y a sus hijos y siente amarlos mucho más.

Educación Fundamental, 1970 también en El miedo es nuestro peor enemigo

La gente internamente pobre vive siempre intrigando, siempre en tonterías, chismografías, placeres bestiales, etc. La gente internamente pobre vive de temor en temor y como es natural, se apega al marido, a la mujer, a los padres, a los hijos, a las viejas tradiciones caducas y degeneradas, etc. etc. etc.

Educación Fundamental, 1970

Todo viejo enfermo y pobre en lo PSICOLÓGICO está por lo común lleno de miedo y se aterra con ansia infinita al dinero, a las tradiciones de familia, a los nietos, a sus recuerdos, etc. como buscando seguridad. Esto es algo que, todos podemos evidenciar observando cuidadosamente a los ancianos.

Educación Fundamental, 1970

4 pasajes

IILo nuevo sólo puede ocurrir donde no hay miedo

Lo que el esposo llama un amor mayor por la esposa en peligro es el temor de perder aquello de que depende. Donde no hay miedo ni apego puede ocurrir lo nuevo, y él muestra que quien no se apega a sus objetos no tiene por qué temer a la vida humilde.

Lo NUEVO sólo puede ocurrir donde no hay miedo, donde no existe IMITACIÓN, donde no existen apegos a las cosas, a los dineros, a las personas, a las tradiciones, a las costumbres, etc.

Educación Fundamental, 1970 también en El miedo es nuestro peor enemigo

Cuando la esposa está de parto o en peligro de muerte por cualquier enfermedad, el esposo cree que la ama mucho más, pero en realidad lo que sucede es que teme perderla, depende de ella en muchas cosas, como son comida, sexo, lavado de ropa, caricias, etc. y teme perderla. Eso no es AMOR.

Educación Fundamental, 1970

Sin embargo, no conseguirían, los que así me preguntasen, destruir, ni siquiera por un instante, la Filosofía de la Momentaneidad. Al no venir el dinero para los tales pagos, ¿qué? Cuando mucho hubiera vendido los muebles de la casa, o me hubiera pasado a un cuartito por ahí humilde y sencillo ¿y qué? ¿Por eso me hubiera muerto, o se hubiera cambiado el orden del universo, o hubiera sucumbido de hambre o de miseria? No, mis caros hermanos, nada de eso hubiera sucedido; sencillamente habría cambiado de domicilio, eso es todo.

El Quinto Evangelio «Mecanismos Efímeros de la Mente»

Tal vez los acreedores me hubieran quitado los objetos que me dieron, ¿y qué? Como yo no me apego a esos objetos, por que el APEGO está formado por otro tipo de Yoes... ...eso es todo.
¿Por qué hemos de temer a la vida? ¿Por qué hemos de temer a la vida humilde, a la vida sencilla? El TEMOR es algo que hay que abandonar, mis caros hermanos, si se quiere vivir, realmente, de acuerdo con la Filosofía de la Momentaneidad. La Mente para lo único que realmente sirve es para torturarnos la existencia y nada más.

El Quinto Evangelio «Mecanismos Efímeros de la Mente» también en El miedo es nuestro peor enemigo, La Codicia

3 pasajes · 2 prácticas

IIIEl apego a tales o cuales ayeres

El apego a las escenas y los recuerdos del pasado detiene la marcha hacia el Super-Hombre. Al discípulo se le pide que no vuelva la cara al pasado como la mujer de Lot, y que crucifique los afectos humanos aunque el pasado grite y suplique.

Una práctica

Necesitamos crucificar todos los afectos humanos. Abandonar todo aquello que signifique pasión carnal. Esto es dificilísimo. El pasado grita, clama, llora, suplica... esto es terriblemente doloroso.

El Matrimonio Perfecto, 1950 (ed. 1966)

Cualquier código de moral puede detenernos en la marcha hacia el SUPER-HOMBRE. El apego a tales o cuales ayeres, a tales o cuales escenas puede detenernos en el camino que llega hasta el SUPER-HOMBRE.

La Gran Rebelión, 1975 también en La Gran Rebelión, The Law of Opposites

Una práctica

Toma el vino de luz... el licor de Mandrágoras, el licor de los dioses para que permanezcas heroico y rebelde ante la maldad del mundo; pero no cambies como Esaú los derechos de primogenitura por un plato de lentejas; ni como la mujer de Lot, volviendo la cara al pasado, ni viviendo entre las dolorosas tumbas de los recuerdos.

La Disolución del Yo, Mensaje de Navidad 1964–1965 también en El yo es memoria

4 pasajes

IVGentes que se pegan demasiado al mundo

Los que se pegan demasiado al mundo demoran agonizando al morir y sufren después en la región purgatorial. La expersonalidad de un muerto, apegada a este mundo, todavía puede verse en la calle repitiendo sus costumbres.

"ADHAESIT PAVIMENTO ANIMA MEA". ¡Pobres almas que se apegaron a las cosas terrenales, cuanto sufren en la región purgatorial!.

Magia de las Runas, 1969

Porque hay gentes que se pegan demasiado al mundo y es claro que no quieren irse de él y demoran agonizando horas y horas.

Más Allá de la Muerte, 1970 (3.ª edición colombiana, 1975)

Caso García Peña: Cierto día me encontré en la calle Cinco de Mayo, en México, D. F., con un viejo amigo. Le saludé con la mano en alto y seguí mi camino. A los pocos días me encontré con un familiar de mi amigo y, para sorpresa mía, me dijo que el señor García Peña, aquél que saludara, hacía dos meses que había fallecido. Indudablemente, la expersonalidad de este amigo, apegado a este mundo en el que vivimos, se hizo tangible repitiendo las acciones a las que mecánicamente estaba acostumbrado.

La Revolución de la Dialéctica pág. 265–266 también en La Personalidad

Es indudable que existe una estrecha relación entre la personalidad, energética y atómica, y los cuantas que poseen su propia frecuencia vibratoria. Los desencarnados, por su apego emocional a este mundo tridimensional, suelen disminuir inconscientemente la vibración cuántica de sus personalidades haciéndose éstas palpables y perceptibles.

La Revolución de la Dialéctica pág. 266 también en La Personalidad

Cuarta parte — Desintegra los Yoes del temor y del apego

4 pasajes · 4 prácticas

ILa observación de las cosas sin identificación

Observar las cosas y los lugares sin identificarse muestra hasta dónde llegan nuestros apegos. El dinero se necesita, pero hay que comprender nuestra justa relación con él, sin renunciar a él ni codiciarlo; entonces termina el dolor del desprendimiento y se distingue la necesidad física de la dependencia psicológica.

Una práctica

La observación de las cosas sin identificación nos permitirá conocer los procesos de la codicia, el apego, la ambición, etc., etc., etc.

Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973 también en La Codicia, No-Identificación

Una práctica

Es irrefutable que a un codicioso le costará mucho trabajo no identificarse con un anillo de diamantes, o con unos cuantos billetes de banco, etc., etc. La observación sobre los lugares nos permitirá conocer hasta dónde llegan nuestros apegos y fascinaciones en relación con lugares diversos.

Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973 también en Fascinación, La Codicia, No-Identificación

Una práctica

Necesitamos el dinero, es cierto. Pero es necesario comprender profundamente nuestra justa relación con éste. Ni el asceta, ni el avaro codicioso han comprendido jamás cuál es nuestra justa relación con el dinero. No es renunciando al dinero, ni codiciándolo, como podemos llegar a entender nuestra justa relación con éste. Necesitamos comprensión para darnos cuenta inteligentemente de nuestras propias necesidades materiales sin depender desproporcionadamente del dinero.

Introducción a la Gnosis, 3.ª edición colombiana, 1961 también en La Codicia

Una práctica

Cuando comprendemos nuestra justa relación con el dinero, termina de hecho el dolor del desprendimiento, y el sufrimiento espantoso que nos produce la competencia. Debemos aprender a diferenciar entre nuestras necesidades físicas inmediatas y la dependencia psicológicas de las cosas. La dependencia psicológica de las cosas crea la explotación y la esclavitud. Necesitamos dinero para cubrir nuestras necesidades físicas inmediatas. Desgraciadamente la necesidad se transforma en codicia. El Yo Psicológico, percibiendo su propia vaciedad y miseria, suele darle al dinero y a las cosas un valor distinto al que tiene, un valor exagerado y absurdo. Así es como el Yo quiere enriquecerse externamente ya que internamente es pobre y miserable. El Yo quiere hacerse sentir, deslumbrar al prójimo con las cosas y el dinero.

Introducción a la Gnosis, 3.ª edición colombiana, 1961 también en La Codicia

6 pasajes · 2 prácticas

IIEl Yo del apego y el Yo del temor

Parece que el ladrón de la cartera causa el dolor, pero la autoexploración halla detrás al Yo del apego al dinero y al Yo del temor. Comprendiendo en la meditación que el dinero es pasajero, uno desintegra a los dos, y el dolor desaparece.

Ahora, en la práctica hemos podido evidenciar que, realmente, los demás no son los que nos producen a nosotros los dolores, los sufrimientos; los sufrimientos los producimos nosotros mismos. Por ejemplo, supongamos que a uno de ustedes le roba un ladrón su cartera, bueno, “se la vuela”. Entonces dicen ustedes: “¡Me acaban de robar, he perdido mi dinero!” Luego viene la angustia: “¡Quedé sin dinero”. El espantoso sufrimiento: “¡Quedé sin dinero, ¿y ahora qué hago?!”...

El Quinto Evangelio «Consecuencias Gnósticas de la Inmolación del Dolor» también en El miedo es nuestro peor enemigo, El Dolor

Una práctica

Pero vamos a ver: ¿El ladrón nos produjo el dolor, o quién? Y claro, ustedes dirían: “El ladrón”... Pero si se ustedes autoexploran a sí mismos, descubrirán que dentro de ustedes está el Yo del apego al dinero, o del apego a la cartera; detrás también puede estar el Yo del temor que exclama: “Y ahora ¿qué haré sin dinero?”...

El Quinto Evangelio «Consecuencias Gnósticas de la Inmolación del Dolor» también en El miedo es nuestro peor enemigo

De manera que está el Yo del apego y el Yo del temor; esos Yoes producen angustia. Pero si uno a través de la Meditación sacrifica el dolor, pues comprende uno que, el dinero es pasajero, que las cosas materiales son vanas e ilusorias; si se hace consciente de esa verdad, si esa verdad no queda simplemente en el intelecto sino que se queda en la Conciencia; si llega uno a comprender que estaba apegado a su cartera y a su dinero; si llega uno a comprender que tiene temor de verse sin dinero ante a los problemas de la vida, entonces se propone, naturalmente, acabar con esos dos Yoes: El del temor y el del apego, ¿no?

El Quinto Evangelio «Consecuencias Gnósticas de la Inmolación del Dolor» también en Entropy and Sacrifice, El miedo es nuestro peor enemigo, El Dolor, The Science of Meditation

Una práctica

Dice: “Voy a sacrificar ese dolor, porque éste es vano e ilusorio”, y le hace la disección a ese dolor y llega a comprender que es vano e ilusorio (porque la cartera, el dinero, todas ésas son cosas perecederas), pues, termina desintegrando el Yo del apego al dinero y al Yo del temor. Y en esa forma se sacrifica su dolor y desaparece el dolor.

El Quinto Evangelio «Consecuencias Gnósticas de la Inmolación del Dolor» también en Entropy and Sacrifice, El miedo es nuestro peor enemigo, La Codicia

Pero, realmente, al llegar a esas alturas, digo yo, viene uno a darse cuenta quién era en verdad el que le estaba produciendo el dolor: No fue el ladrón el que le produjo el dolor, sino el Yo del apego a las cosas materiales y el Yo del temor.
Y lo viene a comprobar uno después que sacrifica el dolor, después que desintegra los Yoes del temor y del apego; y lo viene a comprender porque el dolor desaparece, absolutamente... Entonces no fue el ladrón el que llegó a ocasionar el dolor, las causas del dolor las lleva uno dentro de sí mismo, no fuera de sí mismo, sino dentro.
Si uno no sacrifica al dolor, no será feliz jamás. Las causas del dolor no están fuera de uno mismo, sino dentro de uno mismo... Yo he llegado a esas reflexiones.
Y lo más..., lo que más lo perjudica a uno es la IDENTIFICACIÓN. Puea si un Yo, por ejemplo, le dice a uno: “Véngate de aquél que te ha causado un dolor”, y le sugiere a uno la idea de vengarse, y uno se identifica con ése que está ahí sugiriendo esas ideas, pues termina, al fin y al cabo, vengándose.

El Quinto Evangelio «Consecuencias Gnósticas de la Inmolación del Dolor» también en Entropy and Sacrifice, El miedo es nuestro peor enemigo, La Codicia, No-Identificación, Generosidad, The Law of Causality

Veamos el caso de que alguien, pues, nos roba una cantidad de dinero: Supongamos que uno de ustedes tiene guardado, por ejemplo, 50.000 pesos en un mueble, en una caja cualquiera de su casa, y un familiar de ustedes le roba esos 50.000 pesos. Claro que ustedes sufrirían horriblemente, ¿verdad? 50.000 pesos... Perderlos así no es agradable, nos causaría mucho dolor, llorarían, irían a la policía, pondrían la demanda aunque fuera un familiar... Tal vez no procederían así por ser un familiar, pero el sufrimiento sí no lo cargarían adentro. Pero, ¿por qué sufrir así por 50.000 pesos? ¡Ah es que me costó trabajarlo mucho! Por eso sufren... Si no tuvieran el Yo del apego de las cosas, tampoco al dinero, perdería esos 50.000 pesos y quedaría riendo, no sufriría...

El Quinto Evangelio «Graves Daños de las Representaciones Mentales» también en La Codicia, El Dolor

3 pasajes

IIITodo apego por las cosas que lo atan a la Tierra

La prueba de aire examina hasta dónde se ha despegado el discípulo de las cosas materiales. En el símbolo azteca el tigre mata en el iniciado todo apego por las cosas que lo atan a la Tierra, y en otro evento cósmico llega el supremo desprendimiento de todas las cosas materiales.

Con la prueba de aire, solo se trata de conocer la capacidad de resistencia del discípulo contra las grandes adversidades, y su despego de las cosas materiales. Es lógico que un discípulo que se suicide porque perdió su fortuna no puede pasar la prueba del aire. Simplemente por el hecho de no ser capaz de resistir moralmente un fracaso, es claro que no pasará la prueba de aire.

La Revolución de Bel, 1950 también en El Arma Secreta del Ego

Los corazones entre garras felinas simbolizan la "muerte del iniciador". Transformado en tigre Quetzalcóatl sube desgarrando el corazón de quien lo despierta hasta matar en él todas las ilusiones de la personalidad, todo apego por las cosas que lo atan a la Tierra. Realmente son necesarias la sagacidad y fiereza del tigre para matar la personalidad humana y hacer que resplandezca en el hombre el Dragón de Sabiduría de Siete Serpientes, símbolo del decapitado.

Magia Crística Azteca, 1973 también en La cólera, La Codicia

En armoniosa concordancia rítmica con este evento Cósmico-Sexual, deviene ineludible el supremo desprendimiento de todas las cosas materiales, y la eliminación radical del deseo de existir...

Las Tres Montañas, 1972

Quinta parte — Iluminación sin ataduras

4 pasajes

IVacío iluminador

Una iluminación todavía tiene ataduras y se llama agua muerta; la otra, sin ataduras, es el vacío iluminador. El intelecto ase y no suelta, y por eso el vacío iluminador sólo llega desatando los vínculos que nos atan a la mente.

Existen dos tipos de iluminación: la primera suele llamarse "agua muerta" porque tiene ataduras. La segunda es elogiada como "la Gran Vida" porque es iluminación sin ataduras, vacío iluminador.

El Collar del Buddha, 1967

La misma palabra “definir” sugiere ostensiblemente un dedo humano que señala a un objeto determinado, y la palabra “asir” una mano que retiene algo y no lo suelta.

El Misterio del Áureo Florecer, 1971

Dada esta lamentable limitación y este aferramiento, profundamente ahincado en el racionalismo del animal intelectual equivocadamente llamado Hombre, no es en modo alguno sorprendente que la libre y OMNI-INCLUYENTE VERDAD-PRAJÑA se torne realmente en algo evasivo que siempre está eludiendo misteriosamente a todo pensador.

El Misterio del Áureo Florecer, 1971

por el contrario: Se logra, desatando cualquier vínculo que nos ate a la mente. Sólo liberándonos del calabozo intelectual podremos vivenciar la dicha del vacío iluminador, libre y enteramente insubstancial.

El Misterio del Áureo Florecer, 1971

2 pasajes

IIEstado de absoluto desprendimiento y libertad

El vacío señala la naturaleza no sustancial y no personal de los seres, y el estado de absoluto desprendimiento y libertad. No hay mayor placer, dice, que sentirse el alma desprendida del cuerpo, de los afectos y de la mente.

"EL VACÍO es sencillamente término que denota la naturaleza NO SUSTANCIAL y no PERSONAL de los seres, y una señal de indicación del estado de absoluto desprendimiento y libertad".

Educación Fundamental, 1970

No existe mayor placer que aquel de sentirse el alma desprendida del cuerpo, de los afectos y de la mente.

Mi Regreso al Tíbet, 1969

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Cómo se hizo. Esta es la edición castellana de Attachment. Se tomaron sus 50 pasajes en el mismo orden y en las mismas secciones, y cada uno se buscó en el libro original de Samael Aun Weor: sus libros en la biblioteca de gnosis2002.com; dentro del tomo de El Quinto Evangelio (5.ª edición revisada) de esa misma biblioteca, sus conferencias, Introducción a la Gnosis y Más Allá de la Muerte; y La Revolución de la Dialéctica, que gnosis2002 no tiene, en su edición impresa (Colección Pegaso, tal como la ofrece gnosistr.com), citada por página. Cada pasaje se copió de esos textos por programa, no a mano, y después se comprobó, palabra por palabra, que está en su libro y en cada folleto. 49 están en su castellano; uno, el 2, va traducido del inglés.

Un pasaje traducido. El 2 es una línea citada, la novena de las doce Nidanas («9 – Upadana…»), que la edición inglesa toma de For the Few. No está en el texto castellano de Para los Pocos que guarda gnosis2002, más breve que el inglés, ni en ningún otro de sus libros: se buscaron Upadana, Nidana y el apego a la vida en todo el corpus. Se da traducido del inglés, en cursiva y con la fuente «traducido del inglés», hasta que aparezca su castellano.

El título. «El Yo del apego» son palabras suyas: «De manera que está el Yo del apego y el Yo del temor», dice en la conferencia «Consecuencias Gnósticas de la Inmolación del Dolor» (el pasaje 38), y el mismo Yo del apego vuelve en el 37, el 39, el 40 y el 41. No dejó ningún encabezamiento con el nombre del apego; los más cercanos son «La búsqueda de seguridad», capítulo de Educación Fundamental, y «El dinero», en Introducción a la Gnosis y en El Cristo Social.

Cómo se escogieron. Para la edición inglesa se extrajeron los cincuenta y dos libros —73.105 párrafos, 2.157.671 palabras— y se barrieron buscando sus palabras para el apego: apego y apegos, apegarse, despegarse y desprendimiento, dondequiera que en el párrafo hubiera un objeto psicológico y no uno físico; aferrarse; mi casa y mi dinero; las cosas materiales, las posesiones y las cosas del mundo; el miedo de perder, el soltar y la pérdida de un ser querido; el dinero como pasajero y todo como ilusorio; nuestra relación con el dinero y con las cosas. La renuncia, la identificación, los celos y el sentimentalismo se tomaron sólo donde uno de aquéllos estaba al lado. Salieron 183 párrafos candidatos en 42 libros. Cada uno fue leído dos veces por lectores independientes, que trabajaban con unas instrucciones escritas; coincidieron en si imprimirlo el 95,1 % de las veces y en la clase el 87,4 %, y un tercero, que no vio ninguno de los dos veredictos, resolvió los 9 en que no coincidieron. Los 13 párrafos que abren una frase que los lectores habían hallado continuada se leyeron después de la misma manera, y los dos lectores coincidieron en los 13. Se juzgaron imprimibles 62 y no se dejó fuera ninguno; donde su frase corría por varias líneas cortas, las líneas se juntaron en un solo pasaje, y así aquí se imprimen 50. Los demás quedan anotados con la razón por la que se apartaron.

Lo que se apartó. 47 párrafos nombran el apego sólo de paso y el tema es otro; 22 eran falsos amigos, apegar y despegar en otro sentido; 16 pertenecían a otra obra terminada; 10 eran narración; y 6 eran vecinos sobre otro tema. Otros 30 se juzgaron y no se imprimieron, y 3 eran las segundas mitades de frases, unidas a los pasajes que terminan.

Parte fue hablado. 14 pasajes vienen de sus conferencias, 7 en total, del tomo de El Quinto Evangelio; para cada una se da el título con que se publicó en la edición impresa de A.G.E.A.C. El 13, que la edición inglesa pone bajo «Psychoemotional Metamorphosis of Man», está al comienzo de la conferencia «Psicología Gnóstica de los Falsos Sentimientos», la misma del 14, y se cita por ella; por eso aquí las conferencias son siete y no ocho. Introduction to Gnosis es Introducción a la Gnosis y Beyond Death es Más Allá de la Muerte, del mismo tomo; Dissolving the I es el Mensaje de Navidad La Disolución del Yo.

Lo que se hizo con sus palabras. Nada se parafraseó. Cada pasaje cubre lo que cubre la edición inglesa: donde ésta empieza o acaba dentro de un párrafo suyo, aquí se empieza o se acaba en el mismo punto. El 13 acaba, como el inglés, en el punto y coma con que su frase sigue («…de sus propios sufrimientos;»); el 48 empieza, como el inglés, en «por el contrario». El 24 deja fuera, como la edición inglesa, una línea de la cinta que no se oye entera («A mí me parece que... ...¿verdad?»), y el 40 junta, como el inglés, dos trozos de la misma conferencia. 14 pasajes abarcan más de un párrafo suyo. En el 24 se dan los puntos suspensivos donde la cinta no se oye. Los deslices del texto se dejan como están: «apegados de si mismos» (1), «es mas que suficiente» (9), «por que el APEGO» (24), «¡…región purgatorial!.» (28), «la dependencia psicológicas» (35), «si se ustedes autoexploran» (37), «ante a los problemas» (38), «Puea» (40), «sí no lo cargarían adentro» (41); en el 43 su texto dice «muerte del iniciador» donde el inglés lee «death of the Initiate».

Lo citado va aparte. 3 pasajes, como en la edición inglesa, van en cursiva tras un filete dorado y marcados «citado, no son sus palabras»: la línea de las Nidanas y las dos estrofas del Bhagavad Gita sobre el Sattva y el Rayas. Las del Gita se dan como él las trae en su castellano.

Los números de párrafo (¶) cuentan los párrafos del archivo de gnosis2002 de cada libro, de modo que cualquiera puede volver a encontrar el pasaje; los de La Revolución de la Dialéctica dan la página de la edición impresa.

27 pasajes están también en otra obra terminada del estante, la mayoría en La Codicia, El miedo es nuestro peor enemigo y El Dolor. Cada uno va marcado con el nombre de esa obra, en castellano donde ya tiene edición castellana y en inglés donde aún no la tiene. A petición del editor esta obra se imprime entera, y los pasajes compartidos se imprimen aquí también; se permite que un pasaje esté en dos obras donde la enseñanza lo pide, pero no sin que el lector lo vea.