Dice también el Evangelio del Señor: «Bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad...». Esta es una frase que nadie ha entendido. Bienaventurados, dijéramos, los no resentidos. Si uno está resentido, ¿cómo puede ser manso? El resentido se las pasa haciendo cuentas; ¡yo, que le hice tantos favores... yo le protegí, le hice tantas obras de caridad y vea cómo me ha pagado, este amigo a quien tanto le serví y ahora no es capaz de servirme! Estas son las «cuentas» del resentido.
La Revolución de la Dialéctica pág. 90
¿Cómo podría ser uno manso si se está lleno de resentimientos? El que está lleno de resentimientos vive haciendo cuentas a todas horas, luego, no es manso. ¿Cómo podría ser bienaventurado? ¿Qué se entiende por bienaventurado? ¿Qué se entiende por felicidad? ¿Estamos seguros de que somos felices? ¿Quién es feliz? He conocido personas que dicen ¡yo soy feliz! ¡Estoy contento con mi vida! ¡Soy dichoso! Pero a estos mismos les he escuchado decir: ¡Me molesta fulano de tal! ¡Aquel tipo me cae gordo! ¡No sé por qué no se me hace esto que tanto he deseado! Entonces, no son felices, lo que sucede realmente es que son hipócritas, eso es todo. Ser feliz es muy difícil, para ello se necesita antes que todo ser manso.
La Revolución de la Dialéctica pág. 90–91
¿Estamos nosotros seguros de no estar resentidos con alguien? ¿Quién de nosotros está seguro de no estar resentido y de no estar haciendo cuentas? ¿Quién?
La Revolución de la Dialéctica pág. 92
Uno no viene a conocer la Felicidad de verdad, hasta que no consiga libertar la Consciencia; mientras la Consciencia no se haga libre, no se es feliz, y para que la Consciencia se haga libre, se necesita destruir los grilletes que la mantienen prisionera dentro de la cárcel del dolor; esa cárcel es el mí mismo, el Yo mismo, “mi persona”, “mis propios sentimientos”, “mis deseos”, “mi propia mente atormentada”, “mis preocupaciones”, “mis odios”, “mi lujuria”, “mi egoísmo”, “mi envidia”, “mis resentimientos”; “yo mismo”: “mis propios sentimientos”, “mis propios proyectos”, “mis propios deseos”... Mientras uno no consiga que se destruya “eso” que soy “yo mismo”, mi Consciencia estará prisionera; pero el día que esto que “soy yo”, “yo mismo”, sea destruido, entonces la Consciencia quedará libre, y gozará de la auténtica Felicidad, que nada tiene que ver con el placer, que es opuesta al placer.
El Quinto Evangelio «El Problema de la Multiplicidad Psicológica»
Amor, ¿Qué es el amor? Odio, ¿Qué es el odio? Envidia, ¿Cuál es la envidia? Vale la pena que nosotros tratemos de saber algo sobre sí mismos. El egoísmo, la violencia, la envidia, el rencor, los resentimientos, no son sino manifestaciones del Ego, del Yo, del mí mismo, del sí mismo.
El Quinto Evangelio «La Organización de nuestro Mundo Interior»
La malicia es deseo acumulado. El odio y el rencor es deseo frustrado.
Nociones Fundamentales de Endocrinología y Criminología, 1957 también en otra obra
Aquel que tiene odios, resentimientos, celos, envidias, orgullos, etc. no logra elevarse hasta el segundo escalón llamado Conocimiento Inspirado. Cuando nos elevamos al Conocimiento Inspirado entendemos y comprendemos que la acumulación accidental de objetos no existe. Realmente todos los fenómenos de la Naturaleza y todos los objetos, se hallan íntimamente ligados orgánicamente entre sí, dependiendo internamente unos a otros y condicionándose entre sí mutuamente. Realmente ningún fenómeno de la Naturaleza puede ser comprendido integralmente si lo consideramos aisladamente.
Tarot y Kábala, 1978 también en otra obra
El Mago Blanco adora al Cristo Interno. El Mago Negro adora a Satán. Este es el YO, el MÍ MISMO, el EGO REENCARNANTE. Realmente, el YO es el mismo Espectro del Umbral. Este reencarna incesantemente para satisfacer deseos. El YO es memoria. En el YO están todos los recuerdos de nuestras antiguas personalidades. El YO es Ahrimán, Lucifer, Satán. Nuestro Real Ser es el Cristo Interno. Nuestro Real Ser es de naturaleza universal. NUESTRO REAL SER NO ES NINGÚN GÉNERO DE YO SUPERIOR O INFERIOR. NUESTRO REAL SER ES IMPERSONAL, UNIVERSAL, DIVINAL; trasciende a todo concepto de YO, MÍ MISMO, EGO, etc., etc.
El Matrimonio Perfecto, 1950 (ed. 1966)
Después de la muerte, cada uno de estos Agregados vive en sus propias ocurrencias y deseos, siempre en el pasado, nunca en el presente. No olviden ustedes, amigos míos, que el Yo es memoria, que el Yo es tiempo, que el Yo es un libro de muchos tomos.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Las sombras de los muertos van y vienen por todas partes en el Primer Círculo Dantesco; se ocupan en las mismas actividades de la vida que pasó, sueñan con los recuerdos del ayer, viven totalmente en el pasado...
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Las sombras de los fallecidos son muchas; cada desencarnado es un montón de sombras inconscientes; un montón de larvas que viven en el pasado, que no se dan cuenta del presente, que están embotelladas entre todos sus dogmas, en las cosas rancias del ayer, en las ocurrencias de los tiempos idos, en los afectos, en los sentimentalismos de familia, en los intereses egoístas, en las pasiones animales, en los vicios, etc., etc., etc. Al renacer, la Esencia se expresa durante los primeros tres o cuatro años de la infancia, y entonces la criatura es hermosa, sublime, inocente, feliz. Desafortunadamente, el Ego comienza a expresarse poco a poco, al acercarnos a la edad de siete años, y viene del todo a manifestarse cuando la nueva Personalidad ha sido totalmente creada. Es indispensable comprender que la nueva Personalidad se crea precisamente durante los primeros siete años de la infancia y que se robustece con el tiempo y las experiencias.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
¡Miremos al niño! ¡Cuán bello es! ¡Cuán inocente! Conforme va creciendo el niño, conforme va evolucionando y ganando experiencias a través de las distintas edades de la vida, se va complicando cada vez más, se va volviendo cada vez más astuto, y cuando llega a la ancianidad está lleno de malicia, egoísmo, desconfianza, resentimientos, maldades, etc. ¿Es ésta evolución?
El Mensaje de Acuario, 1960
En el año 1917, la mencionada ley cósmica se manifestó intensamente, pero como el proletariado ruso estaba lleno de profundos resentimientos y amarguras, el Solioonensius se combinó en forma anormal y negativa con la psiquis de cada individuo. El resultado de esa combinación negativa fue la Revolución Bolchevique.
La Revolución de la Dialéctica pág. 234
9. — Empero otros enemigos sólo guardan secretas venganzas por los males que tú les causaste.
Voluntad Cristo, 1959
Karma es ley de compensación, no de venganza. Hay quienes confunden esta ley cósmica con el determinismo y aún con el fatalismo, al creer que todo lo que ocurre al hombre en la vida está determinado inexorablemente de antemano. Es verdad que a los actos del hombre los determina, la herencia, la educación y el medio. Pero también lo que es el hombre tiene libre albedrío y puede modificar sus actos: educar su carácter, formar hábitos superiores, combatir debilidades, fortalecer virtudes, etc. Los Maestros del Karma son jueces de Conciencia que viven en estado de Jinas. Ante ellos, el que tiene con qué pagar, paga, y sale bien librado en los negocios. Tenemos que hacer constantemente buenas obras para que tengamos con qué pagar nuestras deudas de ésta y de vidas pasadas. Todos los actos del hombre están regidos por leyes, superiores unas, inferiores otras. En el amor se resumen todas las leyes superiores. Un acto de amor anula actos pretéritos inspirados en leyes inferiores. Por eso, hablando del amor, dice el Maestro Pablo: "El amor es sufrido, bueno; no envidia, no se ensancha, no injuria, no busca lo suyo, no se irrita, no se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad; todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta". El jefe de los sacerdotes del Tribunal del Karma es el Gran Maestro Anubis. En ese tribunal sólo reina el terror de amor y justicia. En él existe un libro con su debe y haber, para cada hombre, en el que se anotan minuciosamente a diario sus buenas y malas acciones. Las buenas las representan raras monedas que los maestros acumulan en beneficio de los hombres y mujeres que las ejecutan. En ese tribunal también se encuentran abogados defensores. Pero todo se paga. Nada se consigue regalado. El que tiene buenas obras paga y sale bien librado en los negocios. Los Maestros del Karma también conceden créditos a quienes los solicitan; pero estos créditos se pagan con trabajos desinteresados e inspirados por amor hacia los que sufren.
Magia Crística Azteca, 1973
Recuerden ustedes que a Jesús El Cristo lo colgaron allá en un madero. Y El Gran Maestro de Maestros, en su cruz, sangrando, en lugar de pedir venganza para esta humanidad, dijo: “Padre mío, perdónalos porque no saben lo que hacen”.
El Quinto Evangelio «Magismo y Psicología Experimental»
"En verdad que vivimos felices, si nos guardamos de afligir a quienes nos afligen, si, viviendo entre hombres que nos afligen, nos abstenemos de afligirlos". "En verdad que vivimos felices, si estamos libres de codicia entre los codiciosos; moriremos libres de codicia entre hombres que son codiciosos".
El Parsifal Develado, 1970