Cada palabra aquí es suya, en el castellano en que él la escribió o la dijo. Nada se ha parafraseado, unido ni mejorado, y nada se ha vertido de vuelta desde el inglés. Cada pasaje se buscó en su libro original y se copió de allí, y lleva el libro y el párrafo, o la página, de donde salió, de modo que todo lo que hay en esta página puede volver a encontrarse en su fuente.
Él nombra esta virtud en unas pocas líneas sencillas, casi siempre como lo que ocupa el lugar de la envidia: la envidia es «pesar por el bien ajeno», y cuando se comprende, «nace en nosotros la alegría por el bien ajeno». Estos pasajes reúnen lo que dice de ella. La envidia se nombra sólo donde él pone la virtud frente a ella; el ego mismo está reunido en La envidia es pesar por el bien ajeno.
La primera parte es por qué la envidia está fuera de lugar: «¿Por qué hemos de sentir envidia por el bien ajeno?» «Al contrario, se alegraría de ver bien a su amigo.»
La segunda parte es cómo nace la virtud, por la comprensión y por la transmutación: «…en su lugar aparece la estrella que se alegra y resplandece por el bien ajeno.» «La envidia, (deseo frustrado), se transmuta en alegría por el bien ajeno.»
La tercera parte es el amor, que sólo quiere el bien de aquel que ama: «El amor verdadero no exige nada; no pide nada; no desea nada; no piensa en nada; sólo quiere una cosa: la felicidad del Ser que ama.» «El Amor todo lo perdona, todo lo da, no exige nada, no pide nada, sólo quiere el bien de aquel que ama.»
La cuarta parte es la cooperación en lugar de la competencia: «El sentido de cooperación habrá de desplazar totalmente al horrible batallar de la competencia egoísta.» «Conforme morimos de instante en instante, la concordia entre los hombres se va desarrollando lentamente.»
La última parte es qué hacer cuando ataca la envidia u otra emoción negativa: «No es cosa fácil expresarse bien cuando se tiene una emoción negativa. Pero así debe ser.» «…expresémonos de ella en forma armoniosa, no en favor de la envidia, sino del bien ajeno.»
Cómo se hizo. Esta es la edición castellana de Joy in Another’s Good. Se tomaron sus 15 pasajes en el mismo orden y en las mismas secciones, y cada uno se buscó en el libro original de Samael Aun Weor, en la biblioteca de sus libros de gnosis2002.com, y para La Revolución de la Dialéctica en su edición impresa de gnosistr.com. Cada pasaje se copió de esos textos por programa, no a mano, y después se comprobó, palabra por palabra, que está en su libro y en cada folleto. Los 15 están en su castellano. Los pasajes que esta obra comparte con otras obras ya hechas en castellano llevan aquí el mismo texto suyo que allí, cortado donde la edición inglesa de esta obra los corta.
El título son palabras suyas: ningún encabezamiento suyo nombra esta virtud, pero él la llama así en sus propias líneas, «nace en nosotros la alegría por el bien ajeno» (El Abuso Sexual), «cristalizará, en la humana persona, la alegría por el bien ajeno» (El Quinto Evangelio), y en Tarot y Kábala, entre las transmutaciones de los siete pecados: «La Envidia jupiteriana: en alegría por el bien ajeno». Responde así al título castellano de su ego, La envidia es pesar por el bien ajeno.
Cómo se escogieron. Para la edición inglesa se extrajeron los cincuenta y dos libros —73.105 párrafos, 2.157.671 palabras— y se barrieron buscando su enseñanza sobre ella: la alegría, el gozo y el regocijo junto al bienestar, la buena suerte o el progreso de los demás; la envidia, donde están cerca la virtud, su nacimiento o el trabajo sobre el defecto; la cooperación, donde están cerca la competencia, la rivalidad o la ambición; el amor, donde está cerca el bienestar o la felicidad del otro; la codicia, donde están cerca los bienes del otro; y la comparación con los demás. Se tomó también el párrafo de cada lado de un párrafo central donde su frase corría por el corte. Salieron 163 párrafos candidatos en 31 libros. Cada uno fue leído dos veces, por lectores independientes que trabajaban con unas instrucciones escritas; coincidieron en si imprimirlo el 98,8 % de las veces y en la clase el 95,1 %, y un tercero, que no vio ninguno de los dos veredictos, resolvió los 2 en que no coincidieron. Se juzgaron imprimibles 19; 4 de ellos se apartaron por ser la misma enseñanza, que se deja donde está en otro libro suyo o en otro pasaje, y ninguno se unió al pasaje anterior, y así aquí se imprimen 15. Los demás quedan anotados con la razón por la que se apartaron.
Lo que se apartó. 13 eran saludos, fechas, notas de editores o relato; 13 eran falsos amigos (las palabras en su sentido corriente, mundano); 57 nombraban el tema sólo de pasada; 37 pertenecían a otra obra ya hecha, y 15 eran vecinos sobre otro tema. Otros 4 se juzgaron y no se imprimen, y 5 se juzgaron segundas mitades de frases empezadas en el párrafo anterior.
Lo que se hizo con sus palabras. Nada se parafraseó ni se cambió. Cada pasaje cubre lo que cubre la edición inglesa: donde ésta empieza o acaba dentro de un párrafo suyo, aquí se empieza o se acaba en el mismo punto, al final de una frase suya. Tres pasajes abarcan más de un párrafo suyo. Cinco son de sus conferencias recogidas en El Quinto Evangelio, con el título de cada conferencia, citadas donde está el texto aunque la edición inglesa nombre otra conferencia (el 1). Uno viene de sus Mensajes de Navidad, citado por su propio título. En el 9 las palabras de Pablo sobre el amor van dentro de su párrafo, como él las cita; la edición inglesa marca ese pasaje como cita, y aquí se marca igual. Los deslices del texto se dejan como están.
Ningún pasaje lleva nota del editor, como en la edición inglesa. Cada pasaje se leyó buscando una línea que atribuya el despertar del Kundalini a algo distinto del trabajo sexual de la pareja, y ninguno la tiene. Sus palabras se imprimen exactamente como él las escribió.
Los números de párrafo (¶) cuentan los párrafos del archivo de gnosis2002 de cada libro, de modo que cualquiera puede volver a encontrar el pasaje; en La Revolución de la Dialéctica se da la página de la edición impresa.
Los 15 pasajes están también en otra obra terminada del estante, la mayoría en La envidia es pesar por el bien ajeno (9) y en La cólera (4). Cada uno va marcado con el nombre de esa obra, en castellano donde ya tiene edición castellana y en inglés donde aún no la tiene. A petición del editor esta obra se imprime entera y los pasajes compartidos se imprimen aquí también: una repetición se permite dondequiera que la enseñanza la pide; lo que no se permite es una repetición que el lector no pueda ver.
La sexta obra de Las Virtudes. Cada virtud se reúne aparte y se nombra frente al ego al que reemplaza; el ego mismo queda en su propia obra del estante, y así La envidia es pesar por el bien ajeno lleva el resto. Él nombra esta virtud con pocas palabras, así que es un libro breve, y casi todos sus pasajes se comparten con La envidia es pesar por el bien ajeno; se imprimen aquí y se marcan, para que el lector que llegue a este solo libro tenga la enseñanza entera. Las Virtudes llevan un color perla cálido, tomado de la pintura del diamante en el estanque, cada virtud en su propio color; el de La alegría por el bien ajeno es un violeta de estrella.