Cada palabra aquí es suya, en el castellano en que él la escribió. Nada se ha parafraseado, unido ni mejorado, y nada suyo se ha vertido de vuelta desde el inglés. Cada pasaje se buscó en su libro original y se copió de allí, y lleva el libro y el párrafo, o la página, de donde salió, de modo que todo lo que hay en esta página puede volver a encontrarse en su fuente. La enseñanza se reúne aquí de los cincuenta y dos libros.
La primera parte es el aumento de crueldad en nuestra psiquis: las causas ocultas del sadismo criminoso y las fuerzas subhumanas en el fondo de todo ser humano, la crueldad que no vemos con los más cercanos, y la crueldad espiritual de los devotos y los virtuosos: «Todo eso produce aumento de crueldad en nuestra psiquis, multiplicación del dolor, descontento cada vez y más profundo.» «…si somos crueles con la esposa, hijos, parientes, etc., en realidad lo ignoramos...»
La segunda parte es que las gentes se han vuelto espantosamente crueles: un tiempo que ha perdido la piedad, la disciplina que deja a las gentes insensibles al dolor humano, la palabra cruel y la mano cruel en el hogar, y una sociedad que abandona a sus niños en la calle: «Las gentes se han vuelto espantosamente crueles: la caridad se ha resfriado, ya nadie se apiada de nadie.» «La DISCIPLINA destruye la SENSIBILIDAD humana»
La tercera parte es «a pesar de todas sus crueldades»: lo que la crueldad siembra y le vuelve en otras vidas, y la esfera de Lilith, donde están los que gozan haciendo sufrir: «…padres que necesitaban pasar por esa dura lección, que en vidas anteriores fueron crueles con sus hijos y con este sufrimiento mejoran, aprenden a amar.» «A pesar de todas sus crueldades…»
La cuarta parte es que surgiría la caridad en cada corazón: la crueldad ni justificada ni condenada, sino comprendida en todos los niveles, y los dormidos que no quieren ver su propia crueldad: «Si justificamos la crueldad entonces la reforzamos.» «…surgiría la caridad en cada corazón…»
La última parte es ponernos en el lugar de otros: la caridad como amor consciente, la piedad que se debe a los que sufren, y el trabajo sobre la crueldad que cada uno lleva dentro, de la que está hecha la sociedad: «La gente cruel y despiadada no progresa en este camino.» «Es indispensable eliminar la codicia y la crueldad que cada uno de nos lleva dentro.»
Cómo se hizo. Esta es la edición castellana de Cruelty. Se tomaron sus 46 pasajes en el mismo orden y en las mismas secciones, y cada uno se buscó en el libro original de Samael Aun Weor: sus libros en la biblioteca de gnosis2002.com; dentro del tomo de El Quinto Evangelio (5.ª edición revisada) de esa misma biblioteca, Más Allá de la Muerte; y La Revolución de la Dialéctica, que gnosis2002 no tiene, en su edición impresa (Colección Pegaso, tal como la ofrece gnosistr.com), citada por página. Cada pasaje se copió de esos textos por programa, no a mano, y después se comprobó, palabra por palabra, que está en su libro y en cada folleto. Los 46 están en su castellano; ninguno se tradujo.
El título. «La crueldad que cada uno de nosotros carga dentro» son palabras suyas: las del pasaje 46, de su capítulo «El individuo y la sociedad» de La Revolución de la Dialéctica, el último que se imprime aquí. No dejó ningún encabezamiento con el nombre de la crueldad; los más cercanos son «Un sádico», en El Cristo Social, «La cruel maga Circe», en Magia de las Runas, y «El asesinato», en Educación Fundamental.
Cómo se escogieron. Para la edición inglesa se extrajeron los cincuenta y dos libros —73.105 párrafos, 2.157.671 palabras— y se barrieron buscando sus palabras para ella: cruel, crueldad y cruelmente; sadismo y sádico; despiadado e implacable, y lo brutal, lo feroz y lo sanguinario sólo junto a las palabras del trabajo interior; herir a otros y gozar con el dolor ajeno; la violencia, la tortura, la dureza de corazón y la venganza sólo junto a alguna de ellas. «Inhumano» no se barrió, porque sus «elementos inhumanos» son todos los egos. Salieron 271 párrafos candidatos en 36 libros. Cada uno fue leído dos veces por lectores independientes, que trabajaban con unas instrucciones escritas; coincidieron en si imprimirlo el 94,5 % de las veces y en la clase el 91,9 %, y un tercero, que no vio ninguno de los dos veredictos, resolvió los 15 en que no coincidieron. Los 27 párrafos que abren una frase que los lectores habían hallado continuada se leyeron igual. Se juzgaron imprimibles 81, y 5 se dejaron fuera al colocarlos: 3 por repetir pasajes ya puestos y 2 por tratar claramente de otra cosa. Donde su frase corría por varios párrafos se unieron en un solo pasaje, y así se imprimen aquí 46; los demás quedan anotados con la razón por la que se apartaron.
Lo que se apartó. 118 párrafos en que la crueldad se nombra de paso y el tema es otro; 36 de narración o de historia; 16 en que la palabra es otra cosa; 9 vecinos que tratan de otro tema; y 9 que pertenecen a otra obra terminada. Otros 29 se juzgaron y no se imprimieron.
Lo que se hizo con sus palabras. Nada se parafraseó. Cada pasaje cubre lo que cubre la edición inglesa: donde ésta empieza o acaba dentro de un párrafo suyo, aquí se empieza o se acaba en el mismo punto. El 35 y el 36 parten, como el inglés, un mismo párrafo de El Cristo Social en «Necesitamos no condenar la crueldad». El 39 empieza en la edición inglesa a media frase («así es este mundo…»); aquí se da su frase entera, desde «Entonces culpa a todo el mundo». En el 30 y el 31, de las preguntas y respuestas de Más Allá de la Muerte, se omite la «R.» con que el libro abre cada respuesta, y el 31 acaba, como el inglés, con la pregunta siguiente. 15 pasajes abarcan más de un párrafo suyo. Los deslices del texto se dejan como están: «descontento cada vez y más profundo» (3), «¿Qué yo ayudé a la viuda?, Sería» (5), «de ésta época» (26), «cada uno de nos lleva dentro» (45).
Lo citado va aparte. 1 pasaje, como en la edición inglesa, va en cursiva tras un filete dorado y marcado «citado, no son sus palabras»: el 28, que abre con la palabra de Jesús el Cristo sobre la primera piedra. Aquí se da como él la trae en su castellano.
Los números de párrafo (¶) cuentan los párrafos del archivo de gnosis2002 de cada libro, de modo que cualquiera puede volver a encontrar el pasaje; los de La Revolución de la Dialéctica dan la página de la edición impresa.
31 pasajes están también en otra obra terminada del estante, la mayoría en La Caridad, en Selfishness y en La cólera. Cada uno va marcado con el nombre de esa obra, en castellano donde ya tiene edición castellana y en inglés donde aún no la tiene. A petición del editor esta obra se imprime entera, y los pasajes compartidos se imprimen aquí también; se permite que un pasaje esté en dos obras donde la enseñanza lo pide, pero no sin que el lector lo vea.
Una obra de Los Egos, la familia de los defectos que se disuelven y de lo que nace en su lugar. Toma la crueldad que cada uno lleva dentro, y la crueldad de un mundo que ha perdido la piedad, y la caridad que nace cuando nos ponemos en el lugar de otros. Lleva el humo de la familia y su filete grave con un hilo de oro, en sangre seca.