EL YO PLURALIZADO encuentra siempre justificativos hasta para los peores delitos y a ese proceso de envidiar, adquirir, acumular, conseguir, aún cuando sea a expensas del trabajo ajeno, se le llama evolución, progreso, avance, etc.
Educación Fundamental, 1970
Aquellas personas que quieren basar todos los actos de su vida en los ideales, teorías y recuerdos de toda especie acumulados en las bodegas de la memoria, andan siempre de comparación en comparación y donde existe comparación existe también la envidia. Esas gentes comparan sus personas, sus familiares, sus hijos con los hijos del vecino, con las personas vecinas. Comparan su casa, sus muebles, sus ropas, todas sus cosas, con las cosas del vecino o de los vecinos o del prójimo. Comparan sus ideas, la inteligencia de sus hijos con las ideas de otras gentes, con la inteligencia de otras personas y viene la envidia que se convierte entonces en el resorte secreto de la acción.
Educación Fundamental, 1970
La mente, envidiosa por naturaleza, sólo piensa en función del MÁS: "YO puedo explicar mejor", "YO tengo más conocimientos", "YO soy más inteligente", "YO tengo más virtudes", más santificaciones, más perfecciones, más evolución, etc. Todo el funcionalismo de la mente se basa en el MÁS. EL MÁS es el intimo resorte secreto de la envidia.
Educación Fundamental, 1970
EL MÁS es el proceso comparativo de la mente. Todo proceso comparativo es ABOMINABLE. Ejemplo: Yo soy más inteligente que tú. Fulano de tal es más virtuoso que tú. Fulana de tal es mejor que tú, más sabia, más bondadosa, más bonita, etc. etc. El MAS crea el tiempo. EL YO PLURALIZADO necesita tiempo para ser mejor que el vecino, para demostrarle a la familia que es muy genial y que puede, para llegar a ser alguien en la vida, para demostrarle a sus enemigos, o aquellos a quienes envidia, que es más inteligente, más poderoso, más fuerte, etc.
Educación Fundamental, 1970
El pensar comparativo se basa en la envidia y produce eso que se llama descontento, desasosiego, amargura. Desgraciadamente las gentes van de un opuesto a otro opuesto, de un extremo a otro, no saben caminar por el centro. Muchos luchan contra el descontento, la envidia, la codicia, los celos, pero la lucha contra el descontento no trae jamás el verdadero contento del corazón.
Educación Fundamental, 1970
La mente embotellada en el YO PLURALIZADO hace de la envidia una virtud y hasta se da el lujo de ponerle nombres deliciosos. Progreso, evolución espiritual, anhelo de superación, lucha por la dignificación, etc. etc. etc.
Educación Fundamental, 1970
La envidia es difícil de descubrirse debido al hecho concreto de que la mente humana es envidiosa. La estructura de la mente se basa en la envidia y la adquisición. La envidia comienza desde los bancos de la escuela. Envidiamos la mejor inteligencia de nuestros condiscípulos, las mejores calificaciones, los mejores trajes, los mejores vestidos, los mejores zapatos, la mejor bicicleta, los hermosos patines, la bonita pelota, etc. etc.
Educación Fundamental, 1970
La simple recordación mecánica de lo que hemos aprendido sólo de memoria sin comprensión de fondo, mutila la mente y el corazón y engendra envidia, miedo, orgullo, etc. Cuando de verdad sabemos escuchar en forma consciente y profunda surge dentro de nosotros un poder maravilloso, una comprensión formidable, natural, sencilla, libre de todo proceso mecánico, libre de toda cerebración, libre de toda recordación.
Educación Fundamental, 1970
Los maestros y maestras llamados a formar la personalidad de los alumnos y alumnas, deben comprender lo que son los infinitos procesos de la envidia y establecer dentro de la PSIQUIS de sus estudiantes el cimiento adecuado para la comprensión.
Educación Fundamental, 1970
La ira suele disfrazarse con la toga del juez o con la sonrisa amarga. Existen muchas gentes que no codician dinero, posición social, etc., pero codician virtudes, honores, el cielo, poderes psíquicos, etc.
El Collar del Buddha, 1967 también en otra obra
Existen muchas gentes que no envidian dinero, posiciones sociales, puestos, honores, cosas, pero envidian a los santos, codician sus virtudes para llegar también a ser santos.
El Collar del Buddha, 1967
La envidia con todos sus infinitos matices se esconde tras de sublimes propósitos. Existe envidia en aquel que habiendo sido informado sobre la existencia de sublimes santos. Mahatmas o Gurús, desea también llegar a ser santo. Existe envidia en el filántropo que se esfuerza por superar a otros filántropos. Existe envidia en todo individuo que codicie virtudes porque tuvo informes, porque en su mente hay datos sobre la existencia de sagrados individuos llenos de virtudes. El deseo de ser santo, el deseo de ser virtuoso, el deseo de ser grande tiene por fundamento la envidia.
Educación Fundamental, 1970
Querer mejorar es estúpido, desear la santidad es envidia, codiciar virtudes significa robustecer el YO con el veneno de la codicia.
Educación Fundamental, 1970 también en otra obra
Muchas gentes han aspirado a la SANTIDAD cuando se han informado de que si existen casos de VERDADEROS SANTOS. Muchos son los que envidian la SANTIDAD de otros y por ello quieren también ser SANTOS.
Tratado Esotérico de Astrología Hermética, 1967
En sus formas mas complicadas el yo se vuelve sutilmente codicioso, ya no codicia títulos de nobleza, pero codicia títulos divinos, quiere que todos lo llamen maestro, quiere títulos jerárquicos y esotéricos, y pierde larguísimas eternidades infinitas enredado entre el karma de los mundos, ya no codicia oro ni plata, pero codicia poderes ocultos. Ya no codicia honores y grandezas pero si iniciaciones y grados. Ya no codicia señoríos ni reinos terrenales, pero codicia reinos internos, señoríos y majestades en los mundos superiores, goza gobernando paraísos y aunque os parezca increíble llega hasta a sentirse celoso de su propia jerarquía divina y se convierte en tentador inefable. Goza gobernando mundos y soles, y ofrece sus edenes a los Bodhisattvas de compasión. Ya no quiere descansar en mullidos lechos y en cómodas mansiones terrenales, pero si anhela descansar en la dicha inefable del nirvana, a estos seres no les gusta el camino estrecho, duro y difícil. Goza en descansos nirvánicos, celestiales, mientras la pobre humanidad sufre y llora; y nos ofrecen sus paraísos seductores para impedimos la entrada en el Absoluto.
Los Misterios Mayores, 1956
Por estos tiempos todo el mundo quiere ser gran señor y sentarse en las primeras sillas de las sinagogas, todos quieren ser grandes Avataras y grandes maestros, nadie tiene ganas de ser niño. Todos saben demasiado, esas enseñanzas las predican pero no las aplican; ninguno quiere tener mente de niño, no les agrada. Los hermanos de las distintas escuelas, órdenes, logias, etc. son ratones de biblioteca: creen que saben mucho y eso de volverse niños les parece hasta ridículo, pero sí se auto-declaran tales solo por orgullo, esa es la humanidad actual; Todos se dicen reencarnación famosa, ninguno quiere ser chaparrito, ninguno quiere ser el último de todos. Para recibir la Corona de la vida hay que tener mente de niño.
Los Misterios Mayores, 1956
Tú que has abierto las siete iglesias, recuerda que los poderes ocultos son muy divinos, pero peligrosos. Si no disolvemos al yo, sucede que el yo, armado de todos estos poderes quiere hacer algo, y desea ser grande y poderoso.
El Mensaje de Acuario, 1960
El pensamiento y la acción deben marchar totalmente unidos. La cristalización de un proyecto sólo es posible cuando las circunstancias son favorables. Aprenda Usted a determinar circunstancias favorables para su negocio. Freud, el gran psicólogo, dijo que todo lo que el hombre hace en la vida tiene dos causas fundamentales: 1) El impulso sexual, 2) El deseo de ser grande.
Introducción a la Gnosis, 3.ª edición colombiana, 1961 también en otra obra
Una práctica
27- Cuando la mente te acose con representaciones perversas, de odio o de pasión, de envidia o de egoísmo, etc., háblale a la mente así: 28- Cuerpo Mental, no te acepto esa representación, retíramela, no te la admito, tu debes obedecerme porque yo soy tu señor.
Rosa Ígnea, 1954 también en otra obra