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La envidia es pesar por el bien ajeno

La envidia es pesar por el bien ajeno

El defecto que, según él, es el motor oculto de una civilización — y la forma suya que nadie sospecha: la envidia de una virtud

90 pasajes 20 libros 8 secciones 11 prácticas 12 conferencias 21 compartidos

El mapa

Dónde obra la envidia

Él enseña que todo defecto vive en los cinco centros de la máquina, y que el trabajo sobre él se hace con la voluntad. Toca un centro para ir a él.

Dónde obra la envidia: los centros y la voluntad, con el número de pasajes de cada unoIntelectual19 pasajesMotor9 pasajesEmocional9 pasajesInstintivo2 pasajesSexual3 pasajesVoluntad19 pasajes

Cada uno de estos centros tiene una parte inferior y una parte superior, y él trabaja con las dos.

Cada palabra aquí es suya, en el castellano en que él la escribió o la dijo. Nada se ha parafraseado, unido ni mejorado, y nada se ha vertido de vuelta desde el inglés. Cada pasaje se buscó en su libro original y se copió de allí, y lleva el libro y el párrafo, o la página, de donde salió y, cuando él hablaba en lugar de escribir, el nombre de la conferencia.

No la trata como un pequeño pecado del corazón. «La envidia es el resorte secreto de toda la maquinaria social.» Escribe esa frase, con esas palabras o casi, en varios libros a lo largo de veinticinco años, y la da como descripción de cómo marcha el mundo: la razón por la que las gentes quieren un carro mejor, una casa mejor, una posición mejor —no la necesidad, ni la ambición, sino el pesar por el bien ajeno—. «Casi siempre los mejores esfuerzos de los ciudadanos tienen como resorte secreto a la envidia.»

La forma a la que da más espacio es la que nadie sospecha: codiciar una virtud. Repite la misma letanía en dos libros distintos —las gentes codician la dulzura, la castidad, la humildad, la diligencia, la alegría por el bien ajeno— y cada vez la respuesta es la misma, y no es la que se quiere oír: la virtud no se adquiere, nace, y sólo a medida que muere su contrario. «no codiciéis virtudes, ellas van naciendo en ti conforme los defectos van muriendo…»

Y luego, lo más agudo que contiene. «El deseo de ser santo, el deseo de ser virtuoso, el deseo de ser grande tiene por fundamento la envidia.» Envidia de los santos. Envidia de los maestros. Envidia de títulos, de poderes, de iniciaciones y grados. El filántropo que se esfuerza por superar a otros filántropos. Los envidiosos que se azotan porque desean también llegar a ser santos. Es una obra sobre un defecto que se esconde, mejor que en ninguna otra parte, dentro de la vida espiritual.

Dónde se siembra. «La envidia comienza desde los bancos de la escuela.» La fuente más larga de esta obra es Educación Fundamental, un libro escrito para maestros de escuela, y su capítulo XIV es lo más parecido, en toda su obra, a un tratado sobre la envidia: la mente cuya estructura entera es comparación, la palabra más, y los maestros que la cultivan sin saberlo.

Los celos no están en esta obra, y eso es decisión suya, no nuestra. «sólo comprendiendo a fondo y en forma íntima los infinitos procesos de la envidia, logramos acabar con los celos de todo tipo.» La envidia es la raíz y los celos la rama; por eso la envidia se hace primero. Los celos tienen su propio folleto, que sigue a éste.

En qué se convierte. Su remedio no es reprimirla, sino transmutarla, y nombra aquello en que la envidia se convierte en cuatro libros con casi las mismas palabras: «La envidia, (deseo frustrado), se transmuta en alegría por el bien ajeno.» La obra recorre los centros y la voluntad: el prójimo usado como espejo, la frase que se niega a dividirnos en dos, el análisis de un agregado en los tres centros, y las palabras que él da para decirlo en voz alta.

Cómo está ordenada esta edición. Por dónde obra la envidia: en cada uno de los cinco centros de su psicología —intelectual, emocional, motor, instintivo y sexual— y en la voluntad, con lo que es la envidia antes de ellos y lo que nace en su lugar después: el bálsamo para todo ello, puesto aparte al final para que no se pase por alto. El centro instintivo tiene dos pasajes y el sexual tres, porque eso es lo que les dan los pasajes de esta obra. La agrupación es nuestra, hecha a petición del editor; cada sección se abre con una frase suya, y cada pasaje conserva el número que siempre ha tenido, de modo que los números ya no siguen en orden a lo largo de la página.

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Lo que esLo que es la envidia

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20 pasajes

Lo que es la envidia

“…La envidia es el resorte secreto de toda la maquinaria social.” Educación Fundamental, 1970

La principal causa de DESINTEGRACIÓN PSICOLÓGICA es la envidia que suele manifestarse a veces en formas exquisitamente sutiles y deliciosas. La envidia es polifacética y existen millares de razones para justificarla. La envidia es el resorte secreto de toda la maquinaria social. A los Imbéciles les encanta justificar la envidia.

Educación Fundamental, 1970

Para desgracia del mundo todo el mecanismo de la sociedad se basa en la envidia y el espíritu adquisitivo. Todo el mundo envidia a todo el mundo. Envidiamos las ideas, las cosas, las personas y queremos adquirir dinero y más dinero, nuevas teorías, nuevas ideas que acumulamos en la memoria, nuevas cosas para deslumbrar a nuestros semejantes, etc.

Educación Fundamental, 1970

No necesitamos esfuerzo para comprender que la envidia es uno de los más potentes resortes de la máquina social. ¿Por qué quieren muchas gentes progresar? ¿Por qué quieren muchas personas tener hermosas residencias y coches elegantísimos? Todo el mundo envidia lo ajeno, la envidia es pesar por el bien ajeno.

La Revolución de la Dialéctica pág. 103

Bien vale la pena reflexionar en todas estas cosas... Ver ese lado oculto de sí mismos, tener el valor de verlo. Todo el mundo lo sospecha, pero nadie se atreve a ver de verdad, cara a cara, ese lado oculto de sí mismo, donde están, precisamente, los factores que producen discordia en el mundo, donde está la censura y la crítica, donde está la violencia, donde está la envidia, etc. La ENVIDIA, por ejemplo, se ha convertido, dijéramos, en la mecánica de esta civilización, en el factor básico de la acción. ¡Cuán lamentable es eso!... Si alguien tiene un carrito, y de pronto ve que otro pasó con un carro más hermoso, un flameante automóvil, dice: “Hombre, yo tengo gana de mejorar un poco, voy a ver como me consigo un carrito mejor”... Pero, no se le ocurre saber por qué se le ocurrió, por qué anhela un carrito mejor. Así, muchas veces puede suceder que él carrito qué esté usando le está sirviendo, pero, ¿por qué anheló otro mejor? Sencillamente, por envidia. Y esa envidia está allá, en el lado oculto que no se ve, en el lado oculto de nuestra propia Luna Psicológica, allí está. Obviamente, se ha convertido (repito), LA ENVIDIA en el RESORTE SECRETO DE LA ACCIÓN y eso es realmente lamentable...

El Quinto Evangelio «Las Ocultas Facetas de nuestra Psicología Lunar»

Por ejemplo: El odio es algo que está fuera de lugar, porque lo natural es el Amor. La envidia, es algo que está fuera de lugar. ¿Por qué hemos de sentir envidia por el bien ajeno? Al contrario: Deberíamos alegrarnos por el bien de nuestros semejantes. Desgraciadamente, la envidia se ha convertido, dijéramos, en el eje de todo nuestro organismo social, en estos tiempos de degeneración humana.

El Quinto Evangelio «Anverso y Reverso de las Virtudes Humanas» también en otra obra

Los antiguos Sabios dijeron: “Nosce Te Ipsum” (Conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses) Cuando uno se conoce a sí mismo puede eliminar los elementos inhumanos que lleva dentro: Los prejuicios de raza y de nación; el odio que conduce a tantas guerras; el egoísmo, que de pronto se hará violento; la envidia, que se ha convertido en un factor básico de esta vida ultramoderna; los celos que desesperan; la lujuria que degenera, etc., etc., etc...

El Quinto Evangelio «Un Llamado a la Rebeldía Inteligente»

Necesitamos reducir a cenizas la crueldad monstruosa de estos tiempos: la envidia que desgraciadamente ha venido a convertirse en el resorte secreto de la acción; la codicia insoportable que ha vuelto la vida tan amarga; la asqueante maledicencia; la calumnia que tantas tragedias origina; las borracheras; la inmunda lujuria que huele tan feo; etc., etc., etc.

Tratado de Psicología Revolucionaria, 1975

"Y éstos de esta manera que mueren en las guerras, son muy honrados acá en el mundo, y esta manera de muerte es deseada de muchos". "Muchos tienen envidia a los que así mueren, y por esto todos desean esta muerte, porque los que así mueren son muy alabados".

La Doctrina Secreta de Anáhuac, 1974

Las gentes tienen la conciencia dormida y no se dan cuenta de que son envidiosas, crueles, codiciosas, celosas, y cuando por algún motivo llegan a darse cuenta de todo esto, entonces se justifican, condenan, buscan evasivas, pero no comprenden.

Educación Fundamental, 1970

188- Hay que acabar con la envidia, porque de la envidia salen los Judas que venden al Maestro por treinta monedas de plata.

Rosa Ígnea, 1954 también en otra obra

189- La envidia es la flor venenosa que más abunda entre los tenebrosos pantanos de todas las escuelas espirituales del mundo.

Rosa Ígnea, 1954

190- La envidia suele disfrazarse con la toga del juez.

Rosa Ígnea, 1954

"Pero si tienes envidia amarga y contención, en vuestros corazones, no os gloriéis, ni seáis mentirosos contra la verdad...".

Logos Mantram Teurgia, 1959

"Que esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrena, animal, diabólica". "Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa".

Logos Mantram Teurgia, 1959

La envidia convierte al discípulo en un Judas. Por lo común el envidioso se siente más sabio que su Maestro, y llega a vender al Maestro por 30 monedas.

Logos Mantram Teurgia, 1959

Todo paladín de una gran causa es odiado mortalmente por los envidiosos. La envidia del impotente, del vencido, del mezquino, se disfraza con la toga del juez o con la túnica de la santidad y de la maestría, o con el sofisma de que se aplaude, o con la belleza de la humildad.

La Revolución de la Dialéctica pág. 103 también en otra obra

Pobre Bruto... el YO de la envidia le había devorado las entrañas y el resultado no podía ser otro...

El Misterio del Áureo Florecer, 1971

"Empero, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen" "Y había uno que se llamaba Barrabás (el Demonio de la perversidad que cada cual lleva dentro), preso con sus compañeros de motín que habían hecho muerte en una revuelta” (Porque el EGO es siempre homicida y malvado). "Y viniendo la multitud, comenzó a pedir hiciese como siempre les había hecho". "Y Pilatos les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos?". "Porque conocía que por envidia le habían entregado los Príncipes de los Sacerdotes (las autoridades de todo tipo)". "Mas los Príncipes de los Sacerdotes incitaron a la multitud, que les soltase antes a Barrabás". (Las autoridades de todo tipo defienden al EGO. Ellas dicen: Primero YO, Segundo YO, Tercero Yo). "Y respondiendo Pilatos, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Judíos?". "Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale!" (¡Crucifixia! ¡Crucifixia! ¡Crucifixia!).

Las Tres Montañas, 1972 también en otra obra

"El Amor es sufrido, bueno; no envidia, no se ensancha; no injuria, no busca lo suyo; no se irrita, no se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad; todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta". Cuando ofician como Jueces, los Maestros del Karma usan la Máscara Sagrada en forma de cabeza de Chacal o Lobo Emplumado, y con ella se presentan a los Iniciados en los Mundos Internos. Esa es la crueldad de la Ley del Amor.

Tarot y Kábala, 1978 también en otra obra

El que envidia codicia lo que no tiene. El que codicia envidia al prójimo. Cuando alguien codicia, es porque desea. Cuando alguien envidia, es porque desea lo que no tiene y siente pesar del bien ajeno.

Nociones Fundamentales de Endocrinología y Criminología, 1957

El centro intelectualEn el centro intelectual

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19 pasajes · 1 práctica

En el centro intelectual

“…La estructura de la mente se basa en la envidia y la adquisición.” Educación Fundamental, 1970

EL YO PLURALIZADO encuentra siempre justificativos hasta para los peores delitos y a ese proceso de envidiar, adquirir, acumular, conseguir, aún cuando sea a expensas del trabajo ajeno, se le llama evolución, progreso, avance, etc.

Educación Fundamental, 1970

Aquellas personas que quieren basar todos los actos de su vida en los ideales, teorías y recuerdos de toda especie acumulados en las bodegas de la memoria, andan siempre de comparación en comparación y donde existe comparación existe también la envidia. Esas gentes comparan sus personas, sus familiares, sus hijos con los hijos del vecino, con las personas vecinas. Comparan su casa, sus muebles, sus ropas, todas sus cosas, con las cosas del vecino o de los vecinos o del prójimo. Comparan sus ideas, la inteligencia de sus hijos con las ideas de otras gentes, con la inteligencia de otras personas y viene la envidia que se convierte entonces en el resorte secreto de la acción.

Educación Fundamental, 1970

La mente, envidiosa por naturaleza, sólo piensa en función del MÁS: "YO puedo explicar mejor", "YO tengo más conocimientos", "YO soy más inteligente", "YO tengo más virtudes", más santificaciones, más perfecciones, más evolución, etc. Todo el funcionalismo de la mente se basa en el MÁS. EL MÁS es el intimo resorte secreto de la envidia.

Educación Fundamental, 1970

EL MÁS es el proceso comparativo de la mente. Todo proceso comparativo es ABOMINABLE. Ejemplo: Yo soy más inteligente que tú. Fulano de tal es más virtuoso que tú. Fulana de tal es mejor que tú, más sabia, más bondadosa, más bonita, etc. etc. El MAS crea el tiempo. EL YO PLURALIZADO necesita tiempo para ser mejor que el vecino, para demostrarle a la familia que es muy genial y que puede, para llegar a ser alguien en la vida, para demostrarle a sus enemigos, o aquellos a quienes envidia, que es más inteligente, más poderoso, más fuerte, etc.

Educación Fundamental, 1970

El pensar comparativo se basa en la envidia y produce eso que se llama descontento, desasosiego, amargura. Desgraciadamente las gentes van de un opuesto a otro opuesto, de un extremo a otro, no saben caminar por el centro. Muchos luchan contra el descontento, la envidia, la codicia, los celos, pero la lucha contra el descontento no trae jamás el verdadero contento del corazón.

Educación Fundamental, 1970

La mente embotellada en el YO PLURALIZADO hace de la envidia una virtud y hasta se da el lujo de ponerle nombres deliciosos. Progreso, evolución espiritual, anhelo de superación, lucha por la dignificación, etc. etc. etc.

Educación Fundamental, 1970

La envidia es difícil de descubrirse debido al hecho concreto de que la mente humana es envidiosa. La estructura de la mente se basa en la envidia y la adquisición. La envidia comienza desde los bancos de la escuela. Envidiamos la mejor inteligencia de nuestros condiscípulos, las mejores calificaciones, los mejores trajes, los mejores vestidos, los mejores zapatos, la mejor bicicleta, los hermosos patines, la bonita pelota, etc. etc.

Educación Fundamental, 1970

La simple recordación mecánica de lo que hemos aprendido sólo de memoria sin comprensión de fondo, mutila la mente y el corazón y engendra envidia, miedo, orgullo, etc. Cuando de verdad sabemos escuchar en forma consciente y profunda surge dentro de nosotros un poder maravilloso, una comprensión formidable, natural, sencilla, libre de todo proceso mecánico, libre de toda cerebración, libre de toda recordación.

Educación Fundamental, 1970

Los maestros y maestras llamados a formar la personalidad de los alumnos y alumnas, deben comprender lo que son los infinitos procesos de la envidia y establecer dentro de la PSIQUIS de sus estudiantes el cimiento adecuado para la comprensión.

Educación Fundamental, 1970

La ira suele disfrazarse con la toga del juez o con la sonrisa amarga. Existen muchas gentes que no codician dinero, posición social, etc., pero codician virtudes, honores, el cielo, poderes psíquicos, etc.

El Collar del Buddha, 1967 también en otra obra

Existen muchas gentes que no envidian dinero, posiciones sociales, puestos, honores, cosas, pero envidian a los santos, codician sus virtudes para llegar también a ser santos.

El Collar del Buddha, 1967

La envidia con todos sus infinitos matices se esconde tras de sublimes propósitos. Existe envidia en aquel que habiendo sido informado sobre la existencia de sublimes santos. Mahatmas o Gurús, desea también llegar a ser santo. Existe envidia en el filántropo que se esfuerza por superar a otros filántropos. Existe envidia en todo individuo que codicie virtudes porque tuvo informes, porque en su mente hay datos sobre la existencia de sagrados individuos llenos de virtudes. El deseo de ser santo, el deseo de ser virtuoso, el deseo de ser grande tiene por fundamento la envidia.

Educación Fundamental, 1970

Querer mejorar es estúpido, desear la santidad es envidia, codiciar virtudes significa robustecer el YO con el veneno de la codicia.

Educación Fundamental, 1970 también en otra obra

Muchas gentes han aspirado a la SANTIDAD cuando se han informado de que si existen casos de VERDADEROS SANTOS. Muchos son los que envidian la SANTIDAD de otros y por ello quieren también ser SANTOS.

Tratado Esotérico de Astrología Hermética, 1967

En sus formas mas complicadas el yo se vuelve sutilmente codicioso, ya no codicia títulos de nobleza, pero codicia títulos divinos, quiere que todos lo llamen maestro, quiere títulos jerárquicos y esotéricos, y pierde larguísimas eternidades infinitas enredado entre el karma de los mundos, ya no codicia oro ni plata, pero codicia poderes ocultos. Ya no codicia honores y grandezas pero si iniciaciones y grados. Ya no codicia señoríos ni reinos terrenales, pero codicia reinos internos, señoríos y majestades en los mundos superiores, goza gobernando paraísos y aunque os parezca increíble llega hasta a sentirse celoso de su propia jerarquía divina y se convierte en tentador inefable. Goza gobernando mundos y soles, y ofrece sus edenes a los Bodhisattvas de compasión. Ya no quiere descansar en mullidos lechos y en cómodas mansiones terrenales, pero si anhela descansar en la dicha inefable del nirvana, a estos seres no les gusta el camino estrecho, duro y difícil. Goza en descansos nirvánicos, celestiales, mientras la pobre humanidad sufre y llora; y nos ofrecen sus paraísos seductores para impedimos la entrada en el Absoluto.

Los Misterios Mayores, 1956

Por estos tiempos todo el mundo quiere ser gran señor y sentarse en las primeras sillas de las sinagogas, todos quieren ser grandes Avataras y grandes maestros, nadie tiene ganas de ser niño. Todos saben demasiado, esas enseñanzas las predican pero no las aplican; ninguno quiere tener mente de niño, no les agrada. Los hermanos de las distintas escuelas, órdenes, logias, etc. son ratones de biblioteca: creen que saben mucho y eso de volverse niños les parece hasta ridículo, pero sí se auto-declaran tales solo por orgullo, esa es la humanidad actual; Todos se dicen reencarnación famosa, ninguno quiere ser chaparrito, ninguno quiere ser el último de todos. Para recibir la Corona de la vida hay que tener mente de niño.

Los Misterios Mayores, 1956

Tú que has abierto las siete iglesias, recuerda que los poderes ocultos son muy divinos, pero peligrosos. Si no disolvemos al yo, sucede que el yo, armado de todos estos poderes quiere hacer algo, y desea ser grande y poderoso.

El Mensaje de Acuario, 1960

El pensamiento y la acción deben marchar totalmente unidos. La cristalización de un proyecto sólo es posible cuando las circunstancias son favorables. Aprenda Usted a determinar circunstancias favorables para su negocio. Freud, el gran psicólogo, dijo que todo lo que el hombre hace en la vida tiene dos causas fundamentales: 1) El impulso sexual, 2) El deseo de ser grande.

Introducción a la Gnosis, 3.ª edición colombiana, 1961 también en otra obra

Una práctica

27- Cuando la mente te acose con representaciones perversas, de odio o de pasión, de envidia o de egoísmo, etc., háblale a la mente así: 28- Cuerpo Mental, no te acepto esa representación, retíramela, no te la admito, tu debes obedecerme porque yo soy tu señor.

Rosa Ígnea, 1954 también en otra obra

El centro emocionalEn el centro emocional

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9 pasajes · 1 práctica

En el centro emocional

“…Sufre la pobre, torturándose sola en la vida, nadie se lo está provocando, ella es la que se atormenta...” El Quinto Evangelio

¿Han visto ustedes a un envidioso? ¡Cómo sufre, es digno de piedad! Tiene un carrito, por ahí, cualquiera, una humilde “carcacha”, y de pronto aparece un amigo de su juventud, pasa por ahí en un carro flamante, último modelo, lo mira y casi llora el desdichado, dice:... ...“¡Algún día yo también tendré otro carro así; no es justo que yo continúe con esta «carcacha»!, y llora terriblemente”... Más adelante, ¿qué? Destapa el radiador y el agua sube como un chorro hasta las nubes y sufre el pobrecito, se amarga la vida terriblemente...

El Quinto Evangelio «Análisis del Psiquismo Humano»

Una mujer envidiosa, ¿la han visto ustedes? ¡Cuánto llora! Mira otra que pasa por allí por la calle, luciendo un lindo vestido, un collar de perlas, unos anillos deliciosos; la mira de pies a cabeza y de cabeza a pies; se ve a sí misma con un vestidito humilde y dice: “Tanto trabajar, y sin embargo, vean que clase de ropa llevo, no sé porqué soy tan desdichada, ¡Ay de mí! ¡Ay, ay, ay!...” Sufre la pobre, torturándose sola en la vida, nadie se lo está provocando, ella es la que se atormenta...

El Quinto Evangelio «Análisis del Psiquismo Humano»

Y miremos a un ENVIDIOSO: Sufriendo horriblemente por que cierta persona está bien. Tal vez vio una linda casa y no la tiene, la posee un amigo y sufre por eso; sufre espantosamente para ver si consigue una mejor, o tal vez padece, sin motivo alguno, porque otro carga un lindo automóvil. ¿Cómo actúa, cómo mira! Está loco, perfectamente demente.

El Quinto Evangelio «Causas y Consecuencias del Órgano Kundartiguador»

Muchas veces alguien sufre porque ve a un amigo que tiene una linda casa y una bella esposa, y él está sin un céntimo en la bolsa. Eso se llama envidia ¿verdad? Pero si no tiene el Yo de la envidia ¿por qué sufriría? Al contrario, se alegraría de ver bien a su amigo.

El Quinto Evangelio «Graves Daños de las Representaciones Mentales»

Es urgente comprender que el verdadero contento del corazón tranquilo, no se compra ni se vende y sólo nace en nosotros con entera naturalidad y en forma espontánea cuando hemos comprendido a fondo las causas mismas del descontento; celos, envidia, codicia, etc. etc.

Educación Fundamental, 1970

Aquellos que quieren conseguir dinero, magnífica posición social, virtudes, satisfacciones de toda especie, etc. con el propósito de alcanzar el verdadero contentamiento, están totalmente equivocados porque todo eso se basa en la envidia y el camino de la envidia no puede jamás conducirnos al puerto del corazón tranquilo y contento.

Educación Fundamental, 1970

En nuestro pasado capítulo ya estudiamos ampliamente los procesos de la envidia y si queremos acabar con todos los matices de los celos, ya sean éstos religiosos, pasionales, etc. debemos hacer plena conciencia de lo que realmente es la envidia, porque sólo comprendiendo a fondo y en forma íntima los infinitos procesos de la envidia, logramos acabar con los celos de todo tipo. Los celos destruyen los matrimonios, los celos destruyen las amistades, los celos provocan guerras religiosas, odios fratricidas, asesinatos y sufrimientos de toda especie.

Educación Fundamental, 1970

Si estamos llenos de Envidia y reconocemos que la tenemos, que la cargamos en el lado oculto de nuestra Luna Psicológica, aprendemos a perdonar las manifestaciones desagradables de la Envidia, tal como existen en otras personas...

El Quinto Evangelio «Las Ocultas Facetas de nuestra Psicología Lunar»

Una práctica

Cuando Uds. sean asaltados por una emoción negativa, exprésense de ella lo mejor posible. Si una emoción negativa ha llegado, una emoción negativa de envidia nos está carcomiendo hasta la médula del hueso, expresémonos de ella en forma armoniosa, no en favor de la envidia, sino del bien ajeno.

El Quinto Evangelio «Repercusiones Secretas de los Anillos de Alcione»

El centro motorEn el centro motor

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9 pasajes

En el centro motor

“El rico envidia al rico y quiere ser más rico.” Educación Fundamental, 1970

Casi siempre los mejores esfuerzos de los ciudadanos tienen como resorte secreto a la envidia.

La Revolución de la Dialéctica pág. 95

Muchas son las gentes que luchan en la vida por ser ricos. Trabajan, ahorran y se esmeran en todo, pero el resorte secreto de todas sus actividades es la envidia secreta, la que se desconoce, la que no sale a la superficie, la que permanece guardada en el sepulcro del subconsciente.

La Revolución de la Dialéctica pág. 95

Es difícil hallar en la vida a alguien que no envidie la bonita casa, el flamante automóvil, la inteligencia del líder, el hermoso traje, la buena posición social, la magnífica fortuna, etc.

La Revolución de la Dialéctica pág. 95

El rico envidia al rico y quiere ser más rico. Los pobres envidian a los ricos y quieren ser ricos también. El que escribe envidia al que escribe y quiere escribir mejor. El que tiene mucha experiencia envidia al que tiene más experiencia y desea tener más que aquel.

Educación Fundamental, 1970

Las mujeres elegantes son envidiadas por otras mujeres menos elegantes y esto sirve para intensificar la lucha y el dolor. Las que no tienen quieren tener y hasta dejan de comer para comprar ropa y adornos de toda especie con el único propósito de no ser menos que nadie.

La Revolución de la Dialéctica pág. 103

El ego se quiere tanto a sí mismo que llega a envidiar el bien ajeno. Las mujeres se engalanan con muchas cosas, en parte por vanidad y en parte por despertar la envidia de las demás mujeres. Todas envidian a todas. Todas envidian el vestido ajeno, el bonito collar, etc. Todas se adoran a sí mismas y no quieren verse por debajo de las demás, son narcisistas ciento por ciento.

La Revolución de la Dialéctica pág. 63

Necesitamos ser perfectos, como nuestro padre que esta en los cielos es perfecto. A los grandes misterios no se llega con intelectualismos vanos; a los misterios mayores se llega con corazón de niño. Hemos conocido grandes maestros de la Logia Blanca totalmente analfabetas. Otro peligro que asalta a los devotos del sendero, es la envidia. Aquellos que se llenan de envidia por el progreso de los demás, se convierten en "judas" que venden a sus instructores por treinta monedas de plata. En las escuelas y logias espiritualistas los envidiosos miran el reloj y tocan la campana para sabotear la palabra de los buenos oradores y sus enseñanzas. Así es como el delito se esconde entre el incienso de la plegaria.

Los Misterios Mayores, 1956

Muchos envidiosos envidian a los santos y hacen penitencias y se azotan porque desean también llegar a ser SANTOS.

Educación Fundamental, 1970

Muchos envidiosos envidian a quienes se sacrifican por la humanidad y entonces queriendo ser grandes también, hacen escarnio de aquellos a quienes envidian y lanzan contra ellos toda su baba difamatoria.

Educación Fundamental, 1970

El centro instintivoEn el centro instintivo

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2 pasajes

En el centro instintivo

“Las gentes no se contentan con pan, abrigo y refugio.” Educación Fundamental, 1970

Las gentes no se contentan con pan, abrigo y refugio. El resorte secreto de la envidia por el automóvil ajeno, por la casa ajena, por el traje del vecino, por el mucho dinero del amigo o del enemigo, etc. produce deseos de mejorar, adquirir cosas y más cosas, vestidos, trajes, virtudes, para no ser menos que otros etc. etc. etc.

Educación Fundamental, 1970

Muchos perezosos codician la virtud de la actividad, pero no quieren entender que sólo comprendiendo los procesos de la pereza en todos los terrenos de la mente, nace en nosotros la diligencia, la actividad. Muchos glotones codician la virtud de la continencia, de la templanza, pero no quieren darse cuenta que sólo comprendiendo los procesos de la glotonería en los distintos pasillos y recovecos de la mente nace en nosotros, en forma natural y espontánea, la necesidad de comer poco y de ser mesurado en el beber.

El Collar del Buddha, 1967 también en otra obra

El centro sexualEn el centro sexual

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3 pasajes · 1 práctica

En el centro sexual

“La gente codicia la virtud de la CASTIDAD, más solo transmutando y sublimando la energía sexual y comprendiendo todos los procesos de la lujuria en todos los ocultos niveles del subconsciente, se aniquila este horrible vicio y nace en nosotros en forma natural y sublime la flor exótica de la castidad.” El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

La gente codicia la virtud de la CASTIDAD, más solo transmutando y sublimando la energía sexual y comprendiendo todos los procesos de la lujuria en todos los ocultos niveles del subconsciente, se aniquila este horrible vicio y nace en nosotros en forma natural y sublime la flor exótica de la castidad.

El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

Muchas son las gentes que codician la virtud de la castidad, no quieren entender esas gentes que sólo comprendiendo todos los procesos de la lujuria en todos los departamentos subconscientes, nace en nosotros la virtud de la castidad.

El Collar del Buddha, 1967 también en otra obra

Una práctica

Vea que el Fuego Sagrado, desde que se desprendió de su chakra Mulhadara hacia arriba penetrando y envolviendo todo su cuerpo, va quemando sus hábitos negativos: pereza, irreflexión, miedo, locuacidad, ira, envidia, maledicencia, vanidad, etc., y termine su meditación concentrándose en las palabras del apóstol Pablo: "Hay cuerpo animal y cuerpo espiritual". Y dígase como él: "Vivo no yo en mí, sino Cristo vive en mí". Trate de que este estado de conciencia, de hoy en adelante, sea el diapasón que inspire todos los actos de su vida.

Magia Crística Azteca, 1973 también en otra obra

La voluntadEn la voluntad

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19 pasajes · 8 prácticas

En la voluntad

“…no codiciéis virtudes, ellas van naciendo en ti conforme los defectos van muriendo, conforme el Yo se va desintegrando.” El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

Si nosotros reducimos a polvareda cósmica a los agentes secretos de la codicia, los problemas de la misma finalizarán totalmente. Si nosotros aniquilamos a los yoes de la lujuria, las escenas del prostíbulo y de la morbosidad finalizan. Si nosotros reducimos a cenizas a los personajes secretos de la envidia, los eventos de la misma concluirán radicalmente.

La Gran Rebelión, 1975

Hay gentes que se asean por fuera, no comen carne, no beben, no fuman, presumen de castas, pero por la noche tienen poluciones. Hay gentes que codician no ser codiciosos, esas gentes aborrecen la codicia y, sin embargo, codician no ser codiciosos. Son muchas las personas que codician virtudes, al Yo le encantan las medallas, los honores, las virtudes. Las pobres gentes creen que codiciando las virtudes lograrán poseer las virtudes.

El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

La gente codicia la virtud del ALTRUISMO, más solo comprendiendo muy a fondo cómo se procesa el egoísmo en los distintos niveles del subconsciente, podemos aniquilar el egoísmo; muerto el egoísmo nace en nosotros sin esfuerzo alguno, la flor preciosa del altruismo.

El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

La gente codicia la virtud de la DULZURA, más solo comprendiendo todos los procesos de la ira en los pasillos subconscientes de la mente, nace entonces en nosotros la preciosa virtud de la dulzura.

El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

La gente codicia la virtud de la DILIGENCIA más solo comprendiendo en forma íntegra los procesos de la pereza en todos los ocultos niveles del subconsciente, nace en nosotros la diligencia después de que la pereza se ha desintegrado.

El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

El Yo codicia virtudes para robustecerse, no codiciéis virtudes, ellas van naciendo en ti conforme los defectos van muriendo, conforme el Yo se va desintegrando.

El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

Las gentes codician virtudes, sin comprender que la codicia de cualquier tipo fortifica al yo pluralizado, y muchas son las personas que se auto engañan codiciando no ser codicioso. Muchas son las personas que codician la virtud de la dulzura. No quieren comprender esas pobres gentes que sólo comprendiendo todos los procesos de la ira en todos los departamentos subconscientes, nace en nosotros la virtud de la dulzura.

El Collar del Buddha, 1967 también en otra obra

El orgullo suele disfrazarse con la túnica de la humildad, y son muchas las personas que codician la virtud de la humildad, sin comprender que sólo haciendo la disección al orgullo en todos los niveles subconscientes de la mente nace en nosotros, en forma natural y sencilla, la flor exótica de la humildad.

El Collar del Buddha, 1967

Codiciar virtudes resulta absurdo, mejor es producir cambios radicales...

El Misterio del Áureo Florecer, 1971

Una práctica

El “Yo” psicológico gasta torpemente el material psíquico en explosiones de ira, codicia, envidia, lujuria, etc. Eliminar el “Yo” es una tarea difícil. El “Yo” se disuelve a base de rigurosa comprensión. La convivencia con el prójimo, el trato con las gentes, es el espejo donde podemos vernos de cuerpo entero. En el trato con las personas, nuestros defectos afloran, y si estamos vigilantes entonces los vemos. Todo defecto debe ser primero analizado y luego comprendido con el corazón. Cuando un defecto es comprendido en todos los niveles de la mente, se desintegra su elementario correspondiente, es decir, muere un pequeño “Yo”. Cada vez que muere un defecto nace un su lugar algo nuevo, una virtud, un poder del Alma, una Verdad, etc., etc.

El Quinto Evangelio «Esquema Gnóstico del Yo Psicológico» también en otra obra

Una práctica

Los errores del vecino pueden servir muy bien para nosotros; podemos utilizarlos como indicación: Si yo descubro que el hermano fulano de tal, está lleno de envidia. Pues debo ser un poquito reflexivo... ¿Por qué estoy censurando la envidia del hermano fulano de tal? El hecho de que esté censurando la envidia del hermano fulano de tal, indica que yo la tengo en las profundidades de mi Conciencia, en esa parte que no se ve...

El Quinto Evangelio «Las Ocultas Facetas de nuestra Psicología Lunar»

Una práctica

Lo importante en la vida práctica en que vivimos, ya seamos feos, envidiosos, egoístas, codiciosos, etc., es no presumir de santos, partir de cero absoluto, y comprendernos a sí mismos profundamente, tal como somos y no como queremos llegar a ser o como presumimos ser.

Educación Fundamental, 1970

Una práctica

No digamos mi yo tiene envidia, odio, celos, ira, lujuria, etc., mejor es no dividirnos, mejor es decir yo tengo envidia, odio, celos, ira, lujuria, etc. Cuando estudiamos los Libros Sagrados de la India, nos entusiasmamos pensando en el Supremo Brahatman y en la unión del Atman con el Brahatman; pero, realmente, mientras exista un yo psicológico con sus sofismas de distracción, no podemos lograr la dicha de unirnos con el Espíritu Universal de Vida. Muerto el yo, el Espíritu Universal de Vida está en nosotros como la llama en la lámpara.

La Revolución de la Dialéctica pág. 97 también en otra obra

Una práctica

Se hace necesario el análisis de las estructuras psicológicas o parapsicológicas. ¿Cuál es, por ejemplo, la estructura psicológica de un agregado cualquiera, ya sea éste de ira, de codicia, de lujuria, de envidia, de orgullo, de pereza o de gula? Habrá que observarlo. ¿Cómo se comporta en el Centro Intelectual, cuáles son sus razonamientos? ¿De qué manera procede en el Centro del Corazón, es decir, en el Centro Emocional? ¿Cuáles serían sus sentimientos o emociones, cómo se caracteriza en el Centro Motor-Instintivo-Sexual?

El Quinto Evangelio «Metodología de la Unificación Mental» también en otra obra

Una práctica

Así como existen la transacciones bancarias, comerciales, etc., así también existen las transacciones psicológicas. ¿Cómo se comportaría éste o aquel agregado, ya descubierto, en relación con otros agregados que poseemos en el interior de nuestra psiquis? Por ejemplo, si es un agregado de ira, ¿cómo actuaría este agregado? ¿Cuál sería su modo de comportarse en relación con los otros agregados que poseemos dentro: codicia, lujuria, pereza, envidia, orgullo, gula, etc.? ¿Con qué otros agregados se asociaría? ¿Con la codicia tal vez? En este caso, tendríamos un “codiciosoiracundo” manifestándose... ¿O con la envidia tal vez? En este otro caso, tendríamos un “envidiosoiracundo”. ¿Y si es con la lujuria? Entonces, sería un Yo “colérico-sexual”.

El Quinto Evangelio «Metodología de la Unificación Mental» también en otra obra

Supongamos que queremos disolver un “Yo” de envidia; en principio será aquél un monstruo horrendo, pero a medida que lo trabajamos va perdiendo volumen, se va empequeñeciendo y se va embelleciendo; por último toma la forma de un niño y el niño se va achicando cada vez más, hasta que por último se desintegra, ya convertido en polvareda cósmica. Hasta allí se cumple eso que dice el Cristo: “Hasta que no seáis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”... Así, pues, necesitamos nosotros desintegrar todos los “Yoes” para que la Esencia quede libre y se exprese en nosotros con toda su belleza, con toda esa naturalidad, con toda esa espontaneidad...

El Quinto Evangelio «El Conocimiento Objetivo de la Esencia»

El Cristo Intimo no siendo envidioso debe eliminar de sí mismo los agregados síquicos de la envidia.

La Gran Rebelión, 1975

Una práctica

¡Fuera de nosotros la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula! ¡Fuera de nosotros la espina que hiere las carnes! ¡Fuera de nosotros la cizaña de la murmuración y de la calumnia! ¡Fuera de nosotros el veneno asqueante de la envidia! ¡Fuera de nosotros el monstruo de la lujuria!

El Quinto Evangelio «Estructura del Misionero Gnóstico» también en otra obra

Una práctica

"¡Oh! Preciosa Piedra de Imán que con la Samaritana anduviste, a quien hermosura y suerte le diste, yo te brindo oro para mi tesoro, plata para mi casa, cobre para que nunca falte y siempre sobre, coral para que en mi casa no caiga envidia ni mal. ¡Oh! Divino Dios quien a todos les diste Sabiduría y poder como a la Piedra de imán. Que en mi casa no falte ninguno de estos dones".

Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica, ampliado y corregido, 1955 (ed. 1977–78)

El bálsamoLo que nace en su lugar

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El bálsamo

Lo que nace en su lugar

“…La envidia, (deseo frustrado), se transmuta en alegría por el bien ajeno.” El Mensaje de Acuario, 1960

La envidia es el resorte secreto de la acción en esta sociedad que se precia de civilizada; existen gentes que codician la virtud de la ALEGRÍA por el bien ajeno, más solo comprendiendo que la envidia es pesar por el bien ajeno y que dicho pesar se procesa en todos los departamentos subconscientes de la mente, se desintegra dicho pesar y nace en nosotros la alegría por el bien ajeno.

El Abuso Sexual, Mensaje de Navidad 1965–1966

La envidia es el resorte secreto de toda la maquinaria social y son muchas las gentes que codician la virtud de la alegría por el bien ajeno, no quieren entender esas gentes que sólo comprendiendo los procesos infinitos de la envidia en todos los departamentos subconscientes de la mente, nace en nosotros la virtud de la alegría por el bien ajeno.

El Collar del Buddha, 1967

Comprender la envidia en todos los terrenos de la mente es suficiente para que nazca en nosotros el sentido de cooperación y la dicha por el bienestar y el progreso ajeno.

Educación Fundamental, 1970

Si uno elimina, por ejemplo, el defecto o el Yo de la ira, en su reemplazo cristalizará, en nuestra humana persona, la Virtud de la SERENIDAD; si uno elimina el Defecto del egoísmo, en su reemplazo cristalizará en nuestra humana persona la Virtud maravillosa del ALTRUISMO; si uno elimina el Defecto de la lujuria, en su reemplazo cristalizará en nuestra Alma la Virtud extraordinaria de la CASTIDAD; si uno elimina de su naturaleza el odio, en su reemplazo cristalizará en nuestra Personalidad el AMOR; si uno elimina de la Personalidad el defecto, por ejemplo, de la envidia, en su reemplazo cristalizará, en la humana persona, la alegría por el bien ajeno, la FILANTROPÍA, etc.

El Quinto Evangelio «El Ejercicio del Autoconocimiento» también en otra obra

Si queréis aniquilar el deseo, hay que transmutarlo. El deseo sexual se transmuta en voluntad y la voluntad es fuego. El deseo de acumulación, (codicia) se transmuta en altruismo. La ira, (deseo frustrado), se transmuta en dulzura. La envidia, (deseo frustrado), se transmuta en alegría por el bien ajeno.

El Mensaje de Acuario, 1960

El deseo frustrado de la envidia se transmuta en íntima alegría por el bien ajeno.

Nociones Fundamentales de Endocrinología y Criminología, 1957 también en otra obra

Si quieres aniquilar el Deseo hay que transmutar. El Deseo Sexual se transforma en Voluntad y la Voluntad es Fuego. El Deseo de Acumulación (Codicia) se transmuta en Altruismo. La Ira (Deseo Frustrado), se transmuta en Dulzura. La Envidia (Deseo Frustrado) se transmuta en Alegría por el Bien Ajeno. Las Palabras del Deseo se transmutan en VERBO DE SABIDURÍA, etc., etc., etc.

Tarot y Kábala, 1978 también en otra obra

LA ENVIDIA JUPITERIANA: EN ALEGRÍA POR EL BIEN AJENO.

Tarot y Kábala, 1978

Si comprendemos en forma íntegra que somos envidiosos, es lógico que la envidia entonces termina y en su lugar aparece la estrella que se alegra y resplandece por el bien ajeno. Existen gentes que quieren dejar de ser codiciosas, pero codician no ser codiciosas, he ahí una forma de codicia.

La Revolución de la Dialéctica pág. 103–104

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Cómo se hizo. Esta es la edición castellana de Envy. Se tomaron sus 90 pasajes en el mismo orden y en las mismas secciones, y cada uno se buscó en el libro original de Samael Aun Weor: sus libros en la biblioteca de gnosis2002.com; dentro del tomo de El Quinto Evangelio (5.ª edición revisada) de esa misma biblioteca, sus conferencias, sus Mensajes de Navidad e Introducción a la Gnosis; y La Revolución de la Dialéctica, que gnosis2002 no tiene, en su edición impresa (Colección Pegaso, tal como la ofrece gnosistr.com), citada por página. Cada pasaje se copió de esos textos por programa, no a mano, y después se comprobó, palabra por palabra, que está en su libro y en cada folleto. Los 90 están en su castellano; ninguno se tradujo.

El título. No tiene encabezamiento para la envidia en ninguno de sus libros (se buscaron todos los encabezamientos de su obra). El título es, por eso, una frase suya: «La envidia es pesar por el bien ajeno», de La Revolución de la Dialéctica (el final del pasaje 3), que dice también en el Mensaje de Navidad de 1965–66 (el pasaje 49).

Cómo se escogieron. Para la edición inglesa se extrajeron cincuenta y dos libros —73.105 párrafos, 2.157.671 palabras— y se buscaron en ellos dos cosas: la palabra misma (envidia, envidiar, envidioso) y lo que él dice de ella que ninguna otra palabra lleva, la codicia de una virtud, que se esconde bajo codiciar. Salieron 259 párrafos candidatos en 34 libros. Cada uno fue leído y juzgado, y se imprimen aquí 90; otros 14 se juzgaron dignos de conservarse y no llegaron a una sección. Codiciar es en todas partes la palabra de la codicia, y sobre los bienes pertenece a la codicia; pero «existe envidia en todo individuo que codicie virtudes», y esos pasajes —en los Mensajes de Navidad, en El Collar del Buddha y en Educación Fundamental— son lo más propio que dice sobre este tema; diecinueve de ellos no llevan la palabra envidia.

Lo que se dejó fuera. Los celos se guardan para su propio folleto, por indicación suya; se imprimen en el centro emocional. La codicia de bienes es de Greed, que aún no está hecha; la vanidad, de Pride; la maledicencia, la calumnia y la murmuración, de Desire and Will. Una práctica se juzgó y a propósito no se imprimió: la lanza de Parsifal y la destrucción del castillo de Klingsor (The Fifth Gospel), donde la envidia aparece sólo como uno de los siete demonios rojos de Seth en una lista; pertenece a Lust and Chastity, que la imprime.

Parte fue hablado. 16 pasajes vienen de sus conferencias, 12 en total, de los dos volúmenes de The Fifth Gospel. Para cada conferencia se da el título con que se publicó en la edición impresa de A.G.E.A.C.; para la de los anillos de Alcione, el de la 2.ª edición (2019) que gnosis2002 registra y que la edición inglesa usa, «Repercusiones Secretas de los Anillos de Alcione»; para la de los misioneros, el de su segunda parte, donde está el pasaje 88. Dos pasajes no están en la conferencia que la edición inglesa nombra, sino en otra, y se citan por la conferencia donde están: el 8 («Anverso y Reverso de las Virtudes Humanas», no «La Razón de Ser de la Justicia Objetiva») y el 68 («Esquema Gnóstico del Yo Psicológico», no «El Equilibrio de los Centros Energéticos»). Los siete pasajes de los Mensajes de Navidad vienen de El Abuso Sexual (Mensaje de Navidad 1965–1966); el de Introducción a la Gnosis (1961), de su texto en el tomo de El Quinto Evangelio (3.ª edición colombiana). Las marcas de las transcripciones donde la grabación perdió palabras se imprimen como «...».

Lo que se hizo con sus palabras. Nada se parafraseó. Cada pasaje cubre lo que cubre la edición inglesa: donde ésta empieza o acaba dentro de un párrafo suyo, aquí se empieza o se acaba en el mismo punto, al final de una frase suya. Donde la edición inglesa parte un párrafo suyo en dos pasajes, aquí se parte en el mismo lugar: el 37 y el 38 (los versículos de Santiago en Logos Mantram Teurgia), que la edición inglesa numera 14, 15 y 16 y su castellano no. En el pasaje 42 (Las Tres Montañas) la edición inglesa trae un versículo del Evangelio («¿Pues qué mal ha hecho?…») que su castellano no trae; se imprime su castellano. El pasaje 85 cita en inglés el Curso Esotérico de Kábala, pero la lista de los siete vicios de ese libro, en su castellano, no nombra la envidia; se imprime la misma lista en Tarot y Kábala, donde sí está. Sus pequeñas erratas, y las de las transcripciones, se dejan como están («para impedimos la entrada», «un flameante automóvil», «chakra Mulhadara», «existen la transacciones»). Los siete pasajes que la edición inglesa marca como citados se marcan igual.

Los números de párrafo (¶) cuentan los párrafos del archivo de gnosis2002 de cada libro, de modo que cualquiera puede volver a encontrar el pasaje; los de La Revolución de la Dialéctica dan la página de la edición impresa.

21 pasajes están también en otra obra de la serie, y cada uno va marcado. A petición del editor se permite que un pasaje esté en dos obras donde la enseñanza lo pide, pero no sin que el lector lo vea.

No codiciéis virtudes