¿Qué te está pasando ahora?
Haz esto ahora
Mueve el cuerpo.
Levántate y sal a caminar. Afuera si puedes, aunque sea una vuelta a la manzana. Deja que las piernas hagan el trabajo. No hace falta resolver nada mientras caminas.
¿Te sientes un poco distinto?
Sus palabras
Así, pues, ese es el consejo que les doy: nunca sientan ustedes temor por nada. Ahora, no quiero con esto decirles que no haya que hacer algo, que no se debe trabajar, que no haya necesidad de conseguir dinero para la subsistencia o para pagar las deudas, etc. Todo eso hay que hacerlo, pero sin crearse problemas en la mente. Aprendan ustedes a manejar los tres cerebros (el Intelectual, el Emocional y el Motor) y verán cómo cambian. Si hay preocupación emocional, cambien de centro: pongan a trabajar el Cerebro Instintivo-motor, salgan a pasear, monten a caballo, caminen aunque sea, pero hagan algo distinto y verán ustedes que la vitalidad no se les agotará, el cuerpo físico se les rejuvenecerá maravillosamente, etc. Ése, pues, es el consejo que les doy...
El Quinto Evangelio «Solución Gnóstica a los Problemas» · Léelo en Los Centros de la Máquina Humana
Haz esto ahora
Dale al corazón algo bello.
Pon una música que te guste, algo armonioso, y solo escucha. O sal y mira el cielo, un árbol, la luz sobre las cosas. Deja descansar el pensar. Seguirá ahí después, y pesará menos.
¿Te sientes un poco distinto?
Sus palabras
Entonces, ¿cómo proceder? Poniendo a trabajar el Centro Emocional. Eso es lo interesante, porque entonces el Centro Intelectual descansa y así olvidamos el problema. Y si queremos trabajar con cualquier otro centro, pondríamos a funcionar el Centro Instintivo-motor, mas ya esto sería diferente.
El Quinto Evangelio «Solución Gnóstica a los Problemas» · Léelo en Los Centros de la Máquina Humana
Si están ustedes cansados intelectualmente, si han estudiado mucho, salgan un rato del recinto, den un paseo en bicicleta, asistan a una partida de fútbol, etc., o escuchen buena música, salgan a ver una exposición de pintura, vayan a un teatro. Hagan, en fin, algo emocional. Si nosotros manejamos esos tres cerebros (a veces el emocional, a veces el motor, a veces el intelectual), pero en forma equilibrada, podemos asegurarles que conquistarán una salud maravillosa y que podrán vivir muy larga vida. Recuerden lo que les acabo de decir de esos monjes budistas que viven hasta 300 y 400 años...
El Quinto Evangelio «El Equilibrio de los Centros Energéticos» · Léelo en Los Centros de la Máquina Humana
Haz esto ahora
Suelta el cuerpo.
Acuéstate o siéntate en un sillón cómodo. Afloja todo, de la cara a los pies: la frente, los ojos, la boca, el cuello, los brazos, las manos, el vientre, las piernas. Respira lenta y profundamente.
¿Te sientes un poco distinto?
Sus palabras
Para normalizar al Centro Motor, conviene relajar completamente el cuerpo. Empezar por relajar los nódulos del cerebro, los músculos de la cara, de los ojos, las comisuras de los labios, el cuello, los brazos, las manos, el tronco, el estómago, las piernas, los pies, y respirar honda y profundamente... La asana aconsejable, o la postura aconsejable para esta relajación, es acostarse uno en su lecho o sentarse en un cómodo sillón. Con el cuerpo relajado, respirando en una forma rítmica y profunda, queda controlado el Centro Motor.
El Quinto Evangelio «Puntualizaciones sobre el Trabajo Psicológico» · Léelo en Los Centros de la Máquina Humana
Por qué funciona
¿Qué es lo que debemos hacer nosotros?, ¿resolver problemas? ¡No, no es eso lo que se necesita! ¿Entonces qué? Lo que se necesita es disolverlos. ¿Cómo se disuelven? Sencillamente, olvidándolos... Cuando alguno esté con una preocupación, salga un poco al campo y procure ponerse en armonía con todas las cosas, con todo lo que es, con todo lo que ha sido y con todo lo que será. Olvidar problemas, es básico. Ustedes me dirán que “es imposible olvidar los problemas”, pero sí es posible. Cuando uno quiera olvidarlos, lo único que tiene que hacer es poner a trabajar cualquier otro centro de la máquina orgánica.
El Quinto Evangelio «Solución Gnóstica a los Problemas» · Léelo en Los Centros de la Máquina Humana
Allá por el Asia, hay un monasterio budista muy interesante. Allí los monjes viven 400 ó 500 porque saben manejar el Cerebro Intelectual, el Cerebro Emocional y el Cerebro Motor. Cuando se cansan del Cerebro Intelectual utilizan el Emocional; cuando se cansan del Emocional, utilizan el Cerebro Motor, y en esa forma ellos mantienen la energía, no agotan sus “valores” vitales.
El Quinto Evangelio «Solución Gnóstica a los Problemas» · Léelo en Los Centros de la Máquina Humana
En cuanto al Centro Intelectual, propiamente dicho, tenemos que no hacerle caso al proceso ese de raciocinio y de antítesis; si nosotros nos acordamos de nuestro propio Ser... ...y nos concentramos en nuestro Dios Interno, obviamente nos olvidamos de todos esos procesos intelectuales, queda la Mente en silencio.
El Quinto Evangelio «Puntualizaciones sobre el Trabajo Psicológico» · Léelo en Los Centros de la Máquina Humana
El Misterio del Fuego