Distinguidos amigos, vamos hoy a estudiar con entera claridad el Sexto Círculo Dantesco o de Júpiter, sumergido bajo la epidermis del planeta Tierra.
Incuestionablemente, esta Región Infra-dimensional es aún mucho más densa que las cinco anteriores, debido a su constitución atómica.
Es bueno saber que cada átomo del Sexto Círculo Dantesco, lleva en su vientre 576 átomos del Sagrado Sol Absoluto.
Indubitablemente, tal tipo de átomos, extremadamente pesados, son la causa causarum de una materialidad tremenda.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Las gentes que viven sumergidas en esta Región Infernal, obviamente, están controladas por 576 Leyes, lo cual hace de sus existencias algo demasiado complicado y difícil.
El tiempo se vuelve espantosamente lento en esta Región; cada minuto parece siglos, y por ende, la vida se hace tediosa e insoportable.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
No es extraño tampoco hallar en la Sexta Región Infra-dimensional Sumergida, jefes de familia muy honrados y sinceros, pero terriblemente equivocados: Lo que debieron haber hecho no lo hicieron, y lo que no debieron haber hecho, eso hicieron. Algunos de estos señores fueron extraordinariamente fanáticos en el mundo donde vivían, y con palos y azotes enseñaron religión a sus hijos, como si esto se pudiese aprender con latigazos; nefastos sujetos que ensombrecieron hogares, amargando la vida de sus criaturas.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
No es pues extraño hallar en la redicha Región Infrahumana, a aquel que acapara todos los bienes de la Tierra para sí, como un Sanagabril y sus secuaces. Así pues, toda antítesis religiosa, todo contraste jupiteriano, ha de encontrarse inevitablemente en el Sexto Círculo Infernal bajo la epidermis de la Tierra.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
En nuestra pasada plática estudiamos detenidamente el Sexto Círculo Dantesco, y hoy conviene que penetremos osadamente en el Séptimo o de Saturno.
Si leemos cuidadosamente «La Divina Comedia» del Dante, encontraremos a tal región convertida en un océano de sangre y fuego.
Permítasenos la libertad de decir que este punto de vista es completamente alegórico o simbólico. Se quiere significar el hecho concreto y definitivo de que en la redicha Región Saturnina, prevalece en forma definitiva cierto color rojizo, sanguinolento, que caracteriza marcadamente la pasión animal violenta.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Recordad amigos, señores y señoras, a Guido Guerra, citado por el Dante, nieto de la púdica Gualdrata, noble señor que durante su vida hizo tanto con su talento y con su espada.
Recordad también a Tegghiaio Aldobrandi, cuya voz debería ser agradecida en el mundo; nobles varones que ahora viven en este Séptimo Círculo Infernal, por el delito de Violencia contra Natura.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
La SOBERBIA y el ORGULLO de los Violentos contra lo Divinal, es en la Séptima Infra-dimensión Sumergida la peor tortura.
Existe Violencia contra la Divinidad, cuando no obedecemos las órdenes superiores, cuando atentamos contra nuestra propia vida, cuando blasfemamos iracundos.
Existen muchos modos sutiles de Violencia contra lo Divinal. Indubitablemente, el Violento contra Dios es el que no quiere nada con asuntos Místicos o Espirituales, el que supone que puede existir sin la Misericordia Divina, y que en el fondo de su Alma se subleva contra todo aquello que tenga olor a Divinidad...
Existe Violencia contra Dios en aquel sujeto auto-suficiente que sonríe estúpidamente y en forma escéptica cuando escucha asuntos que en alguna forma tengan que ver con los Aspectos Espirituales de la vida.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Amigos, la Séptima Región Sumergida o de Saturno es de una densidad material que asombra, pues cada átomo en esa región sumergida, posee en su vientre 672 átomos del Absoluto.
Obviamente, este tipo específico de átomos es demasiado pesado, y por tal motivo la Séptima Región Sumergida resulta demasiado grosera y dolorosa.
Como quiera que igual número de Leyes (672) gobiernan esa tenebrosa zona sumergida bajo la corteza geológica de nuestro mundo, la vida se torna ahí insoportable, dificilísima, terriblemente complicada y espantosamente violenta.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
En el Octavo Círculo Infernal moran desgraciadamente los FALSOS ALQUIMISTAS, los TÁNTRICOS NEGROS, los FALSIFICADORES DE METALES; aquellos que cristalizaron negativamente, para ser más claros, aquellos que en vez de hacer cristalizar el Hidrógeno Sexual SI-12 en los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, lo hicieron cristalizar negativamente para convertirse realmente en Adeptos de la Faz Tenebrosa, que inevitablemente vienen a ser devorados por la horrible Serpiente de las Fatalidades.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973 también en Lust
En el Octavo Círculo Infernal encontramos también a los FALSIFICADORES DE MONEDA, a los FALSARIOS, a los SUPLANTADORES DE PERSONAS, a los INCESTUOSOS, a los SEMBRADORES DE DISCORDIA, a los MALOS CONSEJEROS, a los que PROMETEN y NO CUMPLEN, a los que HACEN ESCÁNDALOS y también a los que FORMAN CISMAS, a la GENTE FALSA y MENTIROSA, etc., etc., etc.
Esta Octava Región Sumergida es la antítesis, lo opuesto, el aspecto negativo de Urano.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Amigos, amigas, la lujuria es la raíz del Ego, del Yo, del Mí Mismo, del Sí Mismo. Esto nos invita a comprender que la lubricidad, la fornicación existe incuestionablemente en cada una de las Nueve Infradimensiones Naturales bajo la corteza geológica de nuestro mundo.
Sin embargo, hay una diferencia en todo esto: En la Esfera Sumergida de Mercurio, la espantosa Coatlicue o Proserpina, la "Serpiente Tentadora del Edén", no devora todavía a sus hijos; sólo en la Octava Región Sumergida viene a darse Ella su espantoso banquete. Ahora nos explicaremos por qué el Dante Florentino ve en el Octavo Círculo a millones de seres humanos vueltos pedazos, sangrando, hiriéndose con sus uñas y con sus dientes, decapitados, etc., etc.
Es ostensible que en tal región sumergida se inicia el proceso de osificación, cristalización, mineralización y destrucción de todo Ego.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
No está de más recordar con entera claridad que asombra, que en la redicha zona, cada átomo lleva en su vientre 768 átomos del Sagrado Sol Absoluto.
Así pues, cada átomo de estos es terriblemente denso, y por ello no es de extrañar que en esta región la materialidad es todavía más densa que en los siete círculos anteriores.
Igual número de Leyes (768), controlan todas las actividades del Octavo Círculo Infernal, y por ello la vida en esta zona sumergida del Averno resulta demasiado complicada y difícil. Por ende, los sufrimientos se intensifican terriblemente en la zona tenebrosa del aspecto negativo de Urano, bajo la epidermis de la Tierra.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
¿Qué fue de Efialto? Logró conmover a los Dioses encarnados en la antigua Atlántida; sin embargo, se redujo a polvo en el Noveno Círculo Dantesco.
¿Qué fue de Briareo, el de los cien brazos, viva representación alegórica de los "Señores de la Faz Tenebrosa" que otrora poblaran la sumergida Atlántida... En el Noveno Círculo Infernal o de Neptuno se disolvió convirtiéndose en polvo de la Tierra.
En esta Zona Neptuniana Sumergida se reducen a cenizas los TRAIDORES... ¡Ay de Bruto, Casio y el Judas interior de cada viviente!
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
¿Pueden acaso faltar JUDAS, CAIFÁS y PILATOS en el DRAMA CÓSMICO?. DANTE encuentra en el NOVENO CIRCULO del INFIERNO a JUDAS, BRUTO y CASIO.
JUDAS tiene la cabeza metida dentro de la boca de LUCIFER y agita fuera de ellas las piernas.
El que tiene la cabeza hacía abajo pendiendo de la segunda boca LUCIFÉRICA es BRUTO quien feroz se retuerce sin decir una sola palabra.
Magia de las Runas, 1969 también en The Three Traitors
Sin embargo, continuasteis viviendo; así parecía a las gentes; mas en verdad ingresasteis al Noveno Círculo Infernal en el momento mismo en que se consumara el delito. ¿Quién quedó habitando tu cuerpo? ¿No fue acaso un demonio?
¡Ay de los traidores! ¡Ay de aquellos que cometen semejantes crímenes! Estos son juzgados de inmediato por los Tribunales de la Justicia Objetiva y sentenciados a muerte. Los "Verdugos Cósmicos" ejecutan la sentencia; y tales desdichados desencarnan de inmediato, pasando al Noveno Círculo Dantesco, aunque sus cuerpos físicos no mueran; pues sabido es que cualquier demonio reemplazando al traidor, queda metido entre su cuerpo, con el fin de que no se alteren los procesos kármicos de aquellas personas o familiares que en una u otra forma, estén relacionados con tales perversas personalidades.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Amigos, recordad la "Ciudad de Dite", el Noveno Círculo Infernal. Ahí exhalan su postrer aliento aquellos que han involucionado en el tiempo...
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
En el Noveno Círculo está el "pozo del universo", el centro de la gravedad planetaria.
No está de más recordar que en la Novena Esfera Sumergida, tienen los órganos creadores de la humana especie, su plena representación.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973
Amigos, es urgente comprender que en las Dimensiones Superiores de la Naturaleza, sumergidas bajo la epidermis de la Tierra, existe, por Ley de Antítesis, un Noveno Círculo de Gloria, donde los Iniciados de la Fraternidad Universal Blanca pueden ver en forma concreta, trazado el signo del infinito, el Santo Ocho, colocado éste horizontalmente. Quienes han estudiado la Kábala Esotérica conocen muy bien el significado íntimo de esta mágica figura.
El extremo superior de tal signo simboliza el cerebro; el extremo inferior alegoriza el sexo, y el centro de esta magnífica figura es el atómico punto donde gravitan las Nueve Regiones Sumergidas.
Sí hay Infierno, sí hay Diablo, sí hay Karma, 1973